Le felicitamos, Sr. Rajoy, porque el Partido Popular ha ganado. Sabíamos que lo haría, y todos lo esperábamos. No tanto porque su campaña fuese tan brillante ni tan clara, sino porque los que han traído a España a esta desastrosa situación económica tenían que ser castigados.
Hoy es día de celebración, discursos, sonrisas y fotos. Mañana, cuando usted se despierte y se mire al espejo como nuevo líder del país, será otra historia. La dura realidad volverá a ser el foco de atención, y por primera vez usted sentirá en sus espaldas la responsabilidad de su nuevo papel: era mucho más fácil atacar a quien está en el poder que tener que cumplir la promesa de resolver los problemas que enfrenta España, ¿verdad…?.
De hecho, usted no tiene ni la más remota idea de cómo resolverlos.
Está claro que las generalidades contradictorias esbozadas en su campaña – por ejemplo, mantener subsidios y simultáneamente reducir impuestos – no van a reducir el paro ni sacar a España de la crisis; y su deseo de “gobernar en nombre de todos los españoles” – algo que prácticamente usted ha conseguido – sólo funcionaría si usted y su partido tuvieran ideas claras sobre lo que hay que hacer. En el fondo, el PP y el PSOE son los mismos perros con distintos collares: ellos son socialistas declarados, ustedes son socialistas “light”.
Los españoles le darán tal vez unos meses de plazo, pero cuando esa corta luna de miel se acabe, el fracaso de sus políticas se hará patente con las excusas que ya sabemos: “la situación era peor de lo que creíamos… estamos afectados por la influencia negativa de otros países… paciencia, resolver estos problemas lleva tiempo…”, etc. etc.
La realidad es que usted y su gobierno sólo podrán “contribuir” a resolver el problema económico de España si empiezan por aceptar que el problema, en esencia, no es económico sino *moral*, y que el gobierno no tiene cómo estimular la economía ni crear empleo porque el gobierno es precisamente la *causa* de la crisis y de los 5 millones de parados.
El único papel apropiado de un gobierno válido es defender los derechos individuales. El gobierno detenta el monopolio legal del uso de la fuerza, y su función es usarla exclusivamente para proteger a sus ciudadanos de la violencia física, no iniciar la fuerza — con leyes arbitrarias y regulaciones — contra los que producen, quitándoles su riqueza para dársela a quienes no producen.
Si el PP realmente quiere aumentar el empleo y fomentar el crecimiento económico deberá empezar por quitar los frenos que los impiden: reducir drásticamente el gasto público y los impuestos; eliminar subsidios y acabar con la mayoría de los ministerios; privatizar instituciones, eliminar el salario mínimo y acabar con todas las trabas al despido libre. Sí, claro, tendrán la oposición irracional de los partidos de izquierda y de los miles de indignados que exigen su “derecho” a vivir a costa de otros. Pero a fin de cuentas, esa es la única salida, la única salida a la vez práctica y moral, y la única que beneficiará de hecho a *todos* los españoles.
Nada se arreglará hasta que ustedes, los políticos, acepten que debe existir una separación *total* entre Estado y Economía – de la misma forma y por las mismas razones que existe separación entre Estado e Iglesia – y reconozcan que la única forma de acabar con la crisis es dejar que el sistema de libre empresa funcione, quitándose de en medio. No esperamos que eso ocurra durante su mandato, claro; para conseguirlo necesitamos que la mayoría de los ciudadanos acepte ideas racionales, claras y objetivas, y desgraciadamente la inercia cultural predominante de los últimos dos mil años, que ha llegado a su punto álgido, lo impide.
Así que le damos a la vez nuestra enhorabuena y nuestro pésame, Sr. Rajoy. Usted es una persona inteligente, y por eso sabemos que usted debe estar “acojonao”. Se lo decimos, por un lado, con la forma “simpática” que usted tiene de expresarse: (nos han “votao” porque el “Estao” ha “gastao” más de lo que tenía “presupuestao”); pero más seriamente porque el fondo de la cuestión es un callejón sin salida: usted acaba de recibir el poder, y no sabe — ni tiene cómo — usarlo.
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Editorial de Objetivismo Internacional
9:05 pm
El PP es un partido cuyas líneas de actuación se basan en mantener el altruismo como línea de orientación política, subida de impuestos para hacer sacrificios comunes pero sin embargon son los que mas tienen ¿ Quienes son los que más tienen y Por qué tienen mas, y eso que tienen más les corresponde por derecho o es algo que se les puede quitar cuando lo deseen? con lo cual se dicen dos cosas, una que lo que tienen no lo han producido ellos algo absurdo pues alguien lo ha de producir o dos la vida y la capacidad productiva de esas personas deben estar al servicio de lo que manden el grupo de hombres que cada cuatro años son ” legitimados para el voto”, por cierto el hecho de que hable de sacrificios deberían hacernos recordar uno de los discursos más brillantes de Ayn Rand y no hablo de la Rebelión de Atlas sino del Manantial, ver lo que dice Ellsworth Toohey sobre el sacrificio, ” surge de la razón que donde hay sacrificios hay alguien recolectando las ofrendas sacrificadas, quien habla de servir habla de amos y esclavos y pretende ser el amo” además el altruismo de por sí es irracional por otro motivo, si la producción es la base de la supervivencia humana, deprimir la producción a base de impuestos que son extraidos por la fuerza de las personas capaces de produdir para ponerlos en manos de consumidores que nada aportan lo que hace es empobrecer a una sociedad, porque se está castigando la habilidad para premiar la necesidad, pero sin habilidad no puede haber satisfacción de necesidades alguna, y si se supone que se quiere volver a la prosperidad no se puede hacer matando a los que son capaces de traer la prosperidad que son los productores y las clases medias productivas.