Inteligencia es la capacidad de tratar con una amplia gama de abstracciones. Cualquiera que sea la dotación natural de un niño, el uso de la inteligencia es una habilidad adquirida. Tiene que ser adquirida por el esfuerzo del propio niño, y automatizada por su propia mente, pero los adultos pueden ayudarle o ponerle trabas en este crucial proceso.
[El hombre] sobrevive por medio de productos hechos por el hombre, y. . . el origen de los productos hechos por el hombre es la inteligencia del hombre. Inteligencia es la capacidad de comprender los hechos de la realidad y tratar con ellos a largo plazo (es decir, de forma conceptual). Bajo el axioma de la primacía de la existencia, la inteligencia es el atributo más precioso del hombre. Pero no tiene cabida en una sociedad regida por la primacía de la consciencia: es el enemigo más mortal de tal sociedad.
Hoy en día, la inteligencia no es ni apreciada ni recompensada, sino que está siendo sistemáticamente extinguida en una creciente avalancha de irracionalidad descaradamente ostentosa.
La inteligencia no es un monopolio exclusivo de quien es un genio; es un atributo de todos los hombres, y las diferencias son sólo cuestión de grado. Si las condiciones de existencia son destructivas para el genio, entonces son destructivas para todo hombre, cada uno en proporción a su inteligencia. Si se penaliza el genio, también se penaliza la facultad de la inteligencia de todos los demás hombres. Sólo hay esta diferencia: el hombre común no tiene el poder que tiene el genio de resistir con confianza en sí mismo, y se desmoronará mucho antes; renunciará a su mente, en desesperante asombro, a la primera presión.
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“Los Comprachicos”, Return of the Primitive: The Anti-Industrial Revolution
“Lo Metafísico vs. Lo Hecho por el Hombre”, Philosophy: Who Needs It
“Requiem por el Hombre”, Capitalismo: El Ideal Desconocido
Bueno sobre el proceso de desintegración de la consciencia humana y por tanto la regresión al primitivismo tenemos una muestra en los Estados del bienestar actuales y la forma de resolver los conflictos de intereses que surgen , o sea de forma caníbal y salvaje, o el auge del islamismo irracional en el medio oriente y el sudeste asiático, o incluso y si no se pone remedio en el futuro, en Europa occidental y Norteamérica.
Es posible regresar al primitivismo pero pienso que es imposible ser reducido a un Estado animal, lo que habrían serían personas productivas que funcionaran semi racionalmente en medio de un terror nauseabundo como en la edad media, dominado por bárbaros irracionales y brutos, y por hechiceros místicos que sancionaran una moral suprasensible a la que todos deban someterse. Pero por la naturaleza cognitiva del hombre es imposible que su consciencia se vea reducida totalmente a un estado animal, antes la vida humana desaparecería de la faz de la Tierra.
“Inteligencia” es mi entrada favorita del glosario de Objetivismo.
Moralín se dedicaba a hacer bayetas. No se consideraba tonto, pero pensaba que nunca en su vida haría algo que realmente marcase una diferencia, eso era cosa de genios, gente que nació con un don del que él carecía… lo tenía asumido, porque de pequeño siempre había sido lento al resolver cuentas y malo al darse cuenta de las cosas. Eso no quiere decir que careciese de metas, quería hacer bien su trabajo, estudiaba al dedillo los métodos de hacer bayetas y los aplicaba a rajatabla, trabajando 25 horas diarias en ello, si el método ponía “hacer esto”, él hacía eso, estaba orgulloso de ello. Intentaba hacer eso lo mejor que podía, pero no se planteaba nada fuera de hacer bayetas, si alguien le decía que tenía que haber tenido en cuenta la rugosidad de la pared que iba a limpiar, le parecía injusto que alguien le dijese que prestase atención a cosas que no tenían nada que ver, el hacía bien la bayeta, si era mala para limpiar, eso era otro asunto, si cometía un error, el problema estaba en el método, no tenía más que dejar de hacerlo. Le parecía especialmente injusto cuando alguien de “los otros” le exigía que pensase como él o se jactaba de sus habilidades, resultaba similar a decirle a un tipo en silla de ruedas “chincha, yo puedo saltar y tú no” ¿por qué narices tenían que ir con él a hacer eso, pretendían que los adorase? ¿no comprendían que a él le costaba? Lo normal, pensaba, es que “esos” se codeasen entre ellos y le concediesen algo de cuartelillo, hay que aprender a aceptarse a uno mismo y que lo que cuenta es la actitud. Aunque se repitiese eso, se esforzaba por aprender también cosas complejas que encontrase por ahí, así que aunque no le sirviese para nada, comentaba al toparse con alguien ¿has leído el último trabajo sobre la ergonomía cuántica de tuplas aplicada a la simbiosis paramétrica de interpolación del ciclo reproductivo del connus vulgaris?
Demonioman se consideraba inteligente, no necesitaba motivos para hacerlo, le parecía lo natural… y planeaba hacer cosas útiles y grandes, tantas como pudiese lograr, no sería capaz de vivir imaginándose repitiendo lo mismo toda su vida. De pequeño era muy lento haciendo cuentas y al entender la lección, pero aprendió trucos para resolver cuentas rápido, reglas nemotécincas para recordar… y como era lento y no conseguía tener muchas cosas en la cabeza a la vez, se esforzaba por intentar aislar la esencia de cada cosa a comprender, reducir y simplificar. Con los años terminó siendo muy rápido haciendo cuentas y también se volvió muy bueno resolviendo cualquier clase de problema. Entró a trabajar en la fábrica de bayetas, prestaba atención a cada cosa, no solo a su tarea, en la que intentaba también probar nuevos métodos, cada vez que cometía un error, se preocupaba de cómo había llegado a cometerlo. Le encantaba cuando alguien que había aprendido más le mostraba sus errores, los valoraba sobremanera, precisamente porque no los consideraba superiores de nacimiento… y un buen día, sin necesidad de entender la teoría de la relatividad, se le pasó por la cabeza que poniendo un palo no hay que agacharse e inventó la fregona. Se encontró con dos clases de idiotas, los que no habían pensado en su vida pero se consideraban inteligentes, que decían “puedes esforzarte lo que quieras, pero yo nací siendo mejor ” y sacaban un aparato creado por ellos, que parecía extremadamente complejo y desde luego él no entendía, con el que se taladraban la sien…, luego estaban los que eran como Moralín, la otra cara de la misma moneda, que lo ponían en un plano distinto de la existencia. Y mientras tanto, a la fregona nadie le prestaba atención aunque todos de repente empezasen a usarla, llegó a odiar las palabras autoaceptación y actitud.
Moralín es un conformista atado a lo concreto que solo se dedica a lo rutinario, a lo no demandante, con muchas dosis de humildad.
Luego los idiotas del taladro son vanidosos que piensan que por comprender cosas que son inútiles pero muy complejas, a modo de teorías platónicas, entonces son muy inteligentes.
Y Demonioman, es un hombre con los pies en el suelo pero con autoestima que busca mejorar cada día más y más en su trabajo, y solo le interesan aquellas ideas que le sirven para su vida.
Supongo que Demonioman es el hombre aristótelico por excelencia, y en este caso, el que más se identifica contigo, Adán.
Cordial saludo.
Leyendo el discurso de John Galt, en su parte final, espléndido, dice: “…No dejes de tener presente que el estado apropiado al hombre es una postura erguida, una mente intransigente y un paso que recorre caminos ilimitados”.
Siempre he escuchado que se asocia “intransigente” con ser testaruro, intolerante, inflexible; incluso a veces se toma como sinónimo de fanático o sectario.
Yo lo pienso como “no negociar ni transgredir principos racionales o valores”, pero me gustaría más y mejor ilustración.
¿Cómo se entiende la intransigencia, o “mente intransigente” dentro del pensamiento de Ayn Rand o de los demás estudiosos de Objetivismo?
Muchas gracias.
Ianustone, enhorabuena por saber apreciar al máximo el discurso de Galt, uno de los mejores textos jamás escritos, https://larebeliondeatlas.org/2012/03/19/soy-john-galt-quien-habla/#more-701
En el contexto de Objetivismo que mencionas, el término “intransigente” se refiere a no violar los propios principios de uno ni en conocimiento ni en acción. Se aplica a todas las virtudes: a quien es racional siempre, sin evadir en ningún momento; a quien nunca cede en su integridad; a quien no hace excepciones en su honestidad; a quien es siempre fiel a la justicia, juzgando todo y a todos objetivamente; etc. Puedes ver detalles de esa “intransigencia” en muchos aspectos de Objetivismo, aquí tienes algunas citas:
* La perfección moral es una *racionalidad inquebrantable*: no el grado de tu inteligencia, sino el pleno e implacable uso de tu mente.
* No puede haber concesión alguna entre libertad y controles del gobierno; aceptar “sólo unos cuantos controles” es renunciar al principio de los derechos individuales inalienables y sustituirlo por el principio del poder ilimitado y arbitrario del gobierno, aceptando así una esclavitud cada vez mayor.
* En cualquier concesión entre el bien y el mal, es sólo el mal el que puede beneficiarse.
* El amor romántico, en el pleno sentido del término, es una emoción posible solamente para el hombre (o mujer) de autoestima inquebrantable. Tal hombre (o mujer) es incapaz de sentir un deseo sexual divorciado de valores espirituales.
* Soy una atea intransigente, pero no una atea militante. Eso significa que abogo por la Razón sin transigencias de ningún tipo, y que lucho *por* la Razón, no *contra* la religión. Debo decir también que respeto a la religión en sus aspectos filosóficos, en la medida en que consiste en una forma primitiva de filosofía.
* A través de los siglos hubo hombres que recorrieron los primeros pasos por nuevos caminos, armados con sólo su propia visión. Sus objetivos fueron diferentes, pero todos ellos tuvieron esto en común: que el paso fue el primero; el camino, nuevo; la visión, intransigente; y la respuesta que recibieron – odio.
* Las ideas sólo pueden ser combatidas por medio de mejores ideas. La batalla consiste no en oponer, sino en exponer; no en revelar, sino en refutar; no en evadir, sino en proclamar con valentía una alternativa completa, coherente y radical.
* Yo defiendo enfáticamente una concepción radical del mundo, una concepción blanco y negro. Definamos eso. ¿Qué se entiende por la expresión “blanco y negro”? Significa el bien y el mal. Antes de que puedas identificar algo como siendo gris (algo que sea un término medio) tienes que saber lo que es negro y lo que es blanco, porque gris no es más que una mezcla de los dos. Y cuando has llegado a la conclusión que una alternativa es buena y la otra mala, entonces no hay ninguna justificación para escoger una mezcla. Nunca hay justificación para escoger parte de algo que sabes que es malo.
Y aquí hay algunos links que pueden aclarar aún más la idea:
http://objetivismo.org/mente-abierta/
http://objetivismo.org/la-vida-no-requiere-concesiones/
http://objetivismo.org/lo-que-necesitas-saber-sobre-principios/
http://objetivismo.org/por-que-debe-uno-actuar-por-principio/
Naturalmente hay que aplicarlo al contexto de la realidad tal y como es actualmente, salvo que uno viva en una dictadura, lo cual exige que uno trate de huir, en un país semilibre, la intransigencia se aplica a todo aquello que dentro de lo que es posible para ti por las leyes que te atan, puedes elegir, por ejemplo, no puedes elegir pagar o no pagar impuestos, pero sí puedes elegir entre denunciar que eso es un puro robo o quedarte callado o decir que gran labor hacen los inspectores de Hacienda.
O puede que si eliges estudiar una carrera como Derecho tengas que trabajar aplicando Leyes que no serían las correctas para una sociedad libre, sea como Abogado, Policía, Juez, etc, asesor legal de una empresa privada etc, pero puedes elegir no ser inspector de hacienda, no ser inspector de seguridad social, no ser burrócrata elegido a dedo por un partido político, no buscar un puesto donde se requiere enchufe, no buscar trabajar en la medida de lo posible para partidos políticos colectivistas, por ejemplo, no presentarte en las oficinas del PP o el PSOE español y decir quiero ser vuestro asesor legal. Etc etc.
Si tienes que trabajar para el Estado siempre en un puesto que existiría en una sociedad libre, siempre en un puesto en el que hayas accedido por contrato laboral o por oposición reglada, es decir, sin favores políticos ni cargos discrecionales etc etc, nunca dejar de denunciar una corrupción donde la veas, nunca callarte cuando tus valores sean atacados o denunciados y no tener miedo de perder el puesto de trabajo por eso. Y desde luego siempre teniendo presente ahorrar dinero para formarte en nuevos puestos de trabajo por si tienes que salir de allí o quieres salir de allí para trabajar en el mercado privado etc. O sea lo que dijo Dominique Francon en el Manantial, si estás trabajando doce horas como un esclavo no te gastes el remanente en fiestas absurdas, licores etc, inviertelo en tu futuro, ahorra, sé como la hormiga del cuento y no como la cigarra etc.
( No literalmente lo dice así ella, pero en esencia es eso lo que dice).
Desde luego, aconsejo que siempre sea mejor no tratar lo máximo posible con la gente que sea colectivista si trabajas para el Estado, así no te verás envuelto en peleas y demás, y ahorrarás energía emocional, con un simple no estoy de acuerdo, y si acaso un razonamiento y si se ponen emocionalistas e irritados les dices: Es mi mi juicio y lo mantengo como absoluto, allá vosotros teneis libertad de pensamiento y expresión, adios muy buenas.
5:57 am
Desde pequeño siempre tuve mi propia idea de lo que era la inteligencia, adverti que las personas mas inteligentes solian ser las mas conscientes de si mismas y del mundo que les rodeaba, lo que necesariamente les llevaba a preguntarse los “por qués”.
Cuando cumpli los 10 mas o menos, logre consciencia plena de mi mismo, pero no fue hasta que descubri objetivismo cuando logre consciencia plena del sistema que me rodea, del universo y la propia existencia. Ya no solo me preguntaba los “por qués” de este sistema, si no que lo empeze a comprender y a dar respuestas como un sistema completamente integrado, que sigo comprendiendolo mejor a medida que pasa el tiempo.
Los animales no son conscientes de si mismos y por lo tanto no se preguntan esa clase de preguntas, y, por lo tanto, no tienen respuestas.
Por lo visto, la mayoria de seres humanos hoy en dia van perdiendo esa consciencia de el “todo” como un sistema logico. Siguen siendo listos, pero no inteligentes, consciente de *ese algo*.
Me pregunto si de la misma forma que durante miles de años, el ser humano, gracias a ciertos factores, desarrolló su cerebro, tambien podria revertir poco a poco el proceso, tratandose a si mismo como lo que no es: una planta, o un animal salvaje que necesariamente tiene que estar entre rejas