Ver también: Subjetivismo – Arte y Subjetivismo – Psicología
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Subjetivismo es la creencia que la realidad no es un firme absoluto, sino un reino fluido, plástico e indeterminado que puede ser alterado, en todo o en parte, por la consciencia del que percibe, o sea: por sus sentimientos, deseos o caprichos. Es la doctrina que sostiene que el hombre – una entidad de una naturaleza específica, lidiando con un universo de una naturaleza específica – puede, de alguna manera, vivir, actuar y lograr sus objetivos fuera de y / o en contradicción a los hechos de la realidad – o sea, fuera de y / o en contradicción a su propia naturaleza y a la naturaleza del universo.
(Esta es la versión de subjetivismo “mixta”, moderada o “del camino de en medio”. El subjetivismo puro o “extremo” no reconoce el concepto de identidad – es decir, el hecho de que el hombre o el universo o nada posea una naturaleza específica.)
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Lo subjetivo significa lo arbitrario, lo irracional, lo ciegamente emocional.
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En metafísica, ” subjetivismo” es la noción de que la realidad (el “objeto”) depende de la consciencia humana (el “sujeto”). En epistemología, como resultado, los subjetivistas sostienen que un hombre no necesita preocuparse con los hechos de la realidad; en vez de eso, para llegar al conocimiento o a la verdad, basta con que él vuelque su atención hacia dentro de sí mismo, consultando los contenidos relevantes de su consciencia, aquellos con el poder de hacer que la realidad se adapte a sus dictados. Según la forma más popular de subjetivismo, los elementos que poseen este poder son los sentimientos, las emociones.
En esencia, el subjetivismo es la doctrina de que los sentimientos son los que crean los hechos, y por lo tanto la principal herramienta de los hombres para el conocimiento. Si los hombres lo sienten, declara el subjetivista, eso lo hace realidad.
La alternativa al subjetivismo es la defensa de la objetividad – una actitud que se basa en la idea de que la realidad existe independiente de la consciencia humana; que el papel del sujeto no es crear el objeto, sino percibirlo; y que el conocimiento de la realidad puede ser adquirido solamente dirigiendo cada uno la atención hacia afuera, hacia los hechos.
El subjetivista niega que exista tal cosa como “la verdad” sobre una cuestión determinada, la verdad que corresponde a los hechos. En su opinión, la verdad varía de consciencia a consciencia al variar los procesos o los contenidos de dada consciencia; la misma afirmación puede ser cierta para una consciencia (o un tipo de consciencia) y falsa para otra. La señal prácticamente infalible del subjetivista es el negarse a decir, sobre una declaración que acepta: “Es verdad”; en vez de eso, él dice: “Es verdad – para mí (o para nosotros)”. No existe la verdad, sólo la verdad relativa de un individuo o un grupo – la verdad para mí, para ti, para él, para ella, para nosotros, para vosotros, para ellos.
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Tus maestros, los místicos de ambas escuelas, han trocado la causalidad en sus consciencias, y luego se esfuerzan por trocarla en la existencia. Ellos ven sus emociones como la causa, y su mente como un efecto pasivo. Convierten sus emociones en su herramienta para percibir la realidad. Consideran sus deseos como una primaria irreducible, un hecho por encima de todos los hechos. Un hombre honrado no desea nada hasta haber identificado el objeto de su deseo. Él dice: “Es, luego lo quiero”. Ellos dicen: “Lo quiero, luego es”.
Ellos quieren falsear el axioma de la existencia y la consciencia, quieren que su consciencia sea un instrumento no de percibir sino de crear la existencia, y que la existencia sea no el objeto sino el sujeto de sus consciencias – ellos quieren ser el Dios que crearon en su imagen y semejanza, creando un universo a partir de un vacío por un capricho arbitrario. Pero la realidad no puede ser engañada. Lo que ellos consiguen es lo opuesto de su deseo. Quieren ejercer un poder omnipotente sobre la existencia; en vez de eso, pierden el poder de su consciencia. Al rehusarse a conocer, se condenan a sí mismos al horror de una ignorancia perpetua.
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Hay dos versiones diferentes de subjetivismo, que se distinguen por sus respuestas a la pregunta: ¿de quién es la consciencia que crea la realidad? Kant rechazó la más antigua de ellas, que era la noción de que los sentimientos de cada hombre crean un universo privado para él. En vez de eso, Kant marcó el comienzo de la era del subjetivismo social – la noción de que no es la consciencia de individuos, sino de grupos, la que crea la realidad. En el sistema de Kant, la humanidad como un todo es el grupo decisivo; lo que crea el mundo “fenomenal” no son las idiosincrasias de individuos específicos, sino la estructura mental común a todos los hombres.
Filósofos posteriores aceptaron el enfoque fundamental de Kant, pero lo llevaron un paso más adelante. Si, muchos afirmaron, la estructura de la mente es la materia prima bruta, que no puede ser explicada – como Kant había dicho – entonces no hay razón para que todos los hombres deban tener la misma estructura mental. No hay razón para que la humanidad no deba ser dividida en grupos que compiten entre sí, cada uno definido por su forma particular de consciencia, cada uno pugnando con los otros por la captura y el control de la realidad.
Así, el primer movimiento mundial que extendió la posición de Kant fue el Marxismo, que proponía una subjetividad social en términos de clases económicas luchando entre sí. En este tema, como en muchos otros, los nazis siguieron los pasos de los marxistas, sólo sustituyendo la raza por la clase.
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Fuentes:
“¿Quién es la Autoridad Final en Ética?”, The Objectivist Newsletter
“Discurso de Galt”, For the New Intellectual
“Arte y Traición Moral”, The Romantic Manifesto
Leonard Peikoff, “The Ominous Parallels”
Leonard Peikoff, “Nazismo y Subjetivismo”, The Objectivist
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Primero, tus premisas son Kantianas, fue Kant el que dudó que la realidad fuese objetiva porque la percibimos como la percibimos, atacando la consciencia y los sentidos del hombre por ser como son, es decir, por tener identidad, los sentidos no nos pueden engañar, ellos nos brindan la información que captan y esa información por provenir de la realidad es objetiva, segundo luego para conocer hemos de integrar las percepciones sensoriales en conceptos, por ejemplo, veo algo, sé que es marrón, de madera, percibo su forma cuadrada, y me doy cuenta de que es una mesa, y formo el concepto mesa que viene referido a la realidad.
Segundo, si un sujeto tiene un defecto de la visión entonces ello significa que no puede captar la realidad de forma objetiva pero no que la realidad no sea objetiva sino que él está enfermo. La insinuación de que conoces como humano y no puedes conocer como murciélago, fue una afirmación que Kant en su crítica de la razón pura dejó caer para tratar de invalidar la facultad cognitiva del hombre rebajándola al nivel de la cucaracha, pero fijaros que tiene una trampa, hasta un animal conoce el mundo, y el mundo es como es, otra cosa es que su consciencia sea más primitiva, y es nuestra consciencia las más desarrollada, el conocimiento del hombre de la realidad tiene que hacerlo conforme a los medios que el hombre tiene pero eso no invalida la capacidad de percibir la realidad porque hasta los animales perciben el mundo como es aunque de forma más rudimentaria, por ejemplo, puede que un perro no pueda apreciar los colores pero percibe que una planta es una planta y no percibe una planta como si fuera otra cosa, simplemente sus sentidos son inferiores a los del hombre, pero lo que el hombre percibe es real.
En cuanto al color rojo, simplemente se ve un color concreto al que conceptuamos como rojo, pero el color sea como se llame, es el mismo para todos, el problema sería sólo de lenguaje, pero el concepto es universal, así llamase red, rojo o ruber si es latín, pero el concepto y el color es el mismo, y es tu mente el unico juez de la verdad siendo la realidad el tribunal de apelación final, pero una persona no puede ver una cosa que es planta como animal y la otra verla como planta, sino que ambos ven lo mismo, es sentido común. Todos los ejemplos límite que mencionas sólo son trampas que ponen los filósofos como Kant destructores de la mente humana.
Kant fue el parásito intelectual más grande que tuvo la humanidad.
Desde luego, que lo fue, releyendo de nuevo la Metafisica de Aristóteles me encuentro en cierto pasaje donde Aristóteles refuta la dictomía analítico- sintética desarrollada por Kant, siglos antes de que se formulase, el pasaje concreto, decía que un juicio era verdadero siempre que el atributo se correspondiera con el sujeto, o sea que el atributo o predicado esté contenido en el sujeto, lo cual excluye de raíz los juicios sintéticos, o sea aquellos pseudojuicios en los que el atributo o predicado no está contenido en el sujeto, y que según Kant son la base de nuestro conocimiento, lo cual es falso.
Por ejemplo, Kant dice que un dia lluvioso es un día húmedo es un juicio analítico , porque húmedo que es predicado está contenido en el sujeto, y por tanto dice Kant que eso no nos aporta conocimiento porque el mismo sujeto que es un día lluvioso ya contiene la nota de humedad.
En cambio dice Kant, un día lluvioso es un día frío, frío no está contenido en el sujeto y por tanto se nos añade nuevo conocimiento.
Eso es una falacia, porque todos los juicios presuponen para su validez que el predicado se contenga en el sujeto, pues predicado es aquello que se dice o que está en la realidad formando parte del sujeto, y por tanto todo conocimiento sobre un sujeto presupone el conocimiento de las características del sujeto, dado que Existencia es identidad, y todo lo que existe tiene su identidad, y siendo la consciencia la identificación de identidades entonces todo incremento de conocimiento posterior es una identificación mas exhaustiva de la identidad de sujetos o entidades, es decir, de existentes, es decir, de las características inherentes a las entidades existentes, y por tanto, los juicios sintéticos son falaces, un juicio sintético es un juicio falso o sea un juicio cuyo predicado no forma parte de la identidad de un sujeto, o sea sería una no identificación de la identidad de un sujeto y por lo tanto como todo conocimiento es una identificación de identidades, entonces un juicio sintético no nos puede dar jamás conocimiento sino que es una mera declaración de fantasia o irrealidad enunciada o bien falsamente o bien arbitrariamente.
Pero ya Aristóteles en sus Categorías y demás tratados de lógica estableció la validez de los juicios asertóricos o sea aquellos que consisten en una declaración proposicional de hechos objetivos de la realidad, siendo todos analíticos.
Nietzsche que era un neokantiano irracionalista reconoció explíctamente en obras como más Allá del Bien y del Mal o en El Nacimiento de la Tragedia según el Espíritu de la Música, que Kant había tenido la intención expresa de acabar con la lógica y la razón, y según Nieztsche ese el mejor servicio que Kant le ha hecho a la humanidad y todo lo que ella merece.
Eso es un indicativo de la catadura moral de Nietzsche y los demás filósofos modernos que han secundado a Kant para tener sumidas en la ignorancia a las personas.
Cuando una lectura atenta a La Metafísica de Aristóteles o a su Lógica les hubiese bastado para darse cuenta de la maldad de Kant.
Ayn Rand y Leonard Peikoff han aclarado definitivamente la verdad sobre la construcción de los conceptos y de los juicios para que sean eso juicios sobre la realidad y no fantasías.
Siendo por tanto los únicos juicios válidos sobre la realidad aquellos que son análiticos a posteriori, es decir, aquellos juicios cuyo predicado se contiene como elemento identitario del sujeto y que son el resultado de la observación empírica de los hechos de la realidad integrados inductiva y deductivamente por la razón de modo no contradictorio.
El a priori es una falacia, porque sería tener conocimiento de un hecho de la realidad sin haberlo jamás captado por percepción de la realidad, o sea una contradicción, el a priori es un intento nuevo y más sutil de introducir las ideas innatas Cartesianas y las iluminaciones reveladas de otra vida o arquetipos platónicos.
Kant fue el mejor seguidor que ha tenido Platón en toda la historia, así como Ayn Rand ha sido la mejor seguidora de Aristóteles.
El logro de Ayn Rand ha sido rescatar la Metafísica y la Epistemología de Aristóteles corrigiendo esta última donde había que corregirla o sea purgarla de elementos platónicos, por medio de su revolucionaria teoría de los conceptos, desarrollar las premisas elaboradas en materia de ética por Aristóteles corrigiendo los errores puntuales que la ética Aristótelica tenía y ordenándola jerárquicamente desde sus fundamentos hasta sus derivados, conectar la política del liberalismo moderno derivado de John Locke, Juan de Mariana y Los Padres Fundadores de Norteamérica a su base ética y clarificar algunas cuestiones políticas relacionadas con el Capitalismo que habían sido tergiversadas, y por último crear una Estética racional que basada en la éstica aristotélica la completa y la conecta de nuevo a su base metafísica.
Y por último el logro conjunto es articular todas las ramas filosóficas en un sistema integrado jerarquicamente ordenado y no contradictorio que permite una argumentación estrictamente basada en la realidad sin cadenas conceptuales mutiladas.
En cuanto al efecto que Objetivismo tiene en una persona honesta es de una satisfacción y una gratificación enorme hacia una persona, ( Ayn Rand) que nos ha dado tanto al mundo, como diría Midas Mulligan en La Rebelión de Atlas: ” Cúan fácil resulta todo después de haber visto las cosas claras”.
A veces me siento como Rothbard cuando decláro sentirse clareado por las conversaciones con Rand, y me ha pasado que cuanto más estudio la filosofía de Ayn Rand y extraigo sus implicaciones más verdadera me resulta, solo me da envidia ( sana se entiende) de aquellas personas que en norteamérica pueden disfrutar de un acceso completo a la obra entera de Ayn Rand, porque seguro que apenas he tocado la punta del iceberg del sistema objetivista, y si ha tenido ese efecto vivificador intelectualmente hablando en mí que apenas he tocado literatura objetivista, solo las obras completas publicads al español y los artículos publicados en esta web y en el foro de atlas, no quiero dejar de pensar que efecto tendría en una persona que haya leído totalmente y estudiado la obra completa de Ayn Rand y de sus seguidores filosóficos como Leonard Peikoff y otros, y quien no comprenda esta filosofía puede ser o solo porque no es suficientemente talentoso y aplicado para ello o bien porque es tan inmoral que no es capaz de aceptar racionalmente la verdad que objetivismo transmite por sentimientos de culpa o por miedo a represalias o quedar mal en sus círculos sociales etc, a mí particularmente en varios foros liberales y supuestamente capitalistas se me ha tachado de soberbio y de querer estar en posesión de la verdad y de falta de humildad metafísica por querer rebatir cuestiones de forma fundamental e integrada, por ejemplo, temas como la Existencia de Dios o el liberalismo desde el punto de vista hedonista o subjetivista, como enfoques falsos hacia las ideas de la libertad, pero sería igual que tachar a alguien de soberbio o de dogmático por querer mantener que la gravedad es seis veces mayor en la Tierra que en la Luna, o que el hombre no puede respirar sino es por un acto voluntario y egoísta del mismo individuo que tiene por objetivo preservar su vida.
Objetivismo no impone a nadie ideas por la fuerza simplemente trata de convencer y de exponer sus argumentos y para quien como yo los comprende es un goce intelectual muy intenso.
La vista de un águila, el olfato y oído de un canino; son totalmente distintos a los del ser humano. Todas las especies varían una de otra en cuanto la capacidad sensorial, siendo unas muy diferentes de otras o muy parecidas. Esto es sólo sobre modalidad sensorial. ¿Pero qué hay en común en el olfato de un canino y de un ser humano? la energía que captan sus receptores sensoriales. Conocemos la realidad a través de nuestros sentidos y esa materia prima es energía ya sea energía electromagnética (vista), mecánica (piel, oído). térmica (piel, gusto), química (gusto, olfato). En esta última es la que compete. El olfato consiste en captar químicos que hay ya sea en el aire (gas), diluidos (como un vaso con agua). La primera entre el olfato de un canino de un ser humano son sus receptores que captan dicha energía (los químicos). Un receptor sensorial es activado únicamente con una energía que sea suficientemente intensa para que el receptor se active. A eso se le llama umbral. Es la segunda diferencia, nuestros umbrales son distintos, es decir, para un canino tiene un umbral más bajo, o sea que puede ser activado con una pequeña estimulación; al contrario el ser humano posee un umbral más alto, necesita una energía más intensa. Sin embargo observemos que tanto el canino como el ser humano captan la misma realidad, sólo que tienen modalidades sensoriales diferentes pero la materia prima es la misma. La percepción ya es en el encéfalo del organismo.
Se dice que vemos con los ojos, pero en realidad vemos con el cerebro. Los ojos sólo son los canales por donde fluye la energía, pero es el cerebro el que la interpreta en forma de percepción. Nuestros cerebros (córtex cerebral) es la tercera gran diferencia.
Si pusiéramos frente a un hombre y un perro un calcetín, quizá el hombre no perciba olor alguno, pero el perro probablemente sí lo hará, eso no significa que la realidad sea diferente para los dos, significa que quienes somos diferentes somos nosotros, las especies. También las personas pues los niveles del umbral varían de uno a otro.
Sin embargo el ser humano no puede percibir, por ejemplo, un micro sonido pues no es suficientemente intenso para activar nuestro umbral, pero ha sido capaz de crear instrumentos para captar dicha energía y medirla, un enorme y glorioso triunfo. ¿Cómo sabemos que una especie percibe diferente la realidad a nosotros? por nuestros sentidos y el desarrollo del conocimiento de las neurociencias.
El “sólo sé que no sé nada”, es una frase típica que proviene del subjetivismo (más bien del escepticismo).
El escepticismo es una variante de subjetivismo, o mejor dicho una consecuencia del subjetivismo.
Caballeros, me gustaría mucho saber qué opinan ustedes de teorías como el “cerebro en una cubeta” o la “tierra de cinco minutos”.
Yo no me considero especialmente subjetivista, pero a la hora de rechazar estas ideas tan extremas, suelo encogerme de hombros y suspirar que la duda no es una buena filosofía de vida.
Aun así, creo que aquí manipuláis un poco la definición de subjetivismo, o al menos, parafraseáis ejemplos de definición muy malos. El de “sólo sé que no sé nada” o el de “no hay absolutos” son ejemplos malos, pues sólo son retórica. Un subjetivista siempre acepta la imposibilidad de certeza como una certeza total, del mismo modo que un relativista siempre va a aceptar la relatividad como algo absoluto. Aquel que te diga que el mundo es una construcción de la mente también aceptará que la mente es algo real y existente. Aquel que te diga que el mundo es ilusión también sabrá que esa ilusión es real.
De hecho, la razón por la que yo rechazo el solipsismo es sencillamente que no me gusta la idea de existir solo en la nada. Y si me paro a pensarlo, esto es una percepción puramente sentimental de la realidad. ¿Qué otra razón me ofreceríais?
Una reflexión que me gustaría hacer es sobre el color de las cosas. Un ejemplo muy bueno de las premisas del objetivismo es que un objeto no puede ser enteramente azul y enteramente rojo a la vez. Un trébol, en circunstancias naturales, siempre es verde a nuestro ojo desnudo. No obstante, imaginemos una situación en que nos encontramos con un alienígena o algo así, que observa el trébol, y no dice que a sus ojos es azul. No es una situación impensable (bueno, yo no conozco a ningún alienígena), y si se diera, ¿quién tendría razón sobre la verdadera naturaleza del objeto?
Creo que ante una situación así, no ignoraríamos el principio de identidad. El trébol es el trébol. Pero quizá sentiríamos haber una mayor distancia entre la naturaleza del trébol y nuestra percepción de la misma. Mi conclusión no sería que nuestros sentidos nos engañan, pero sí sospecharía que en realidad se dejan muchas cosas en el tintero.
Sobre el encuentro entre un alien y un humano y difieran en el color del trebol, suena a un problema de lenguaje, no de concepto. Pero objetivamente hablando, podemos decir que lo que llamamos “azul” es una cierta longitud de onda de energía electromagnética, usando una unidad de medición para identificarla, y listo. Es igual que el problema con decir que el trebol es de tamaño chico, mediano o grande, lo cual es relativo pues depende lo que uses de referencia para decir que es de tal tamaño. Lo mejor es decir: es de 1 pulgada de largo y 2 de ancho.
Puede ser. De todos modos, aunque Kant fue un personaje que desvarió y en muchos sentidos se convirtió en un relativista de la cordura y la sobriedad (el propio Nietzsche le criticó muy severamente), creo que muchas de las premisas de las que partió, sobre los sentidos, la razón y las entidades son efectivamente ciertas, como también lo serían aquellas de Platón y de Nietzsche.
El problema es que Aristóteles no puso en duda la objetividad, y tampoco lo hizo Ayn Rand. Para ambos, si ves un cubo blanco, sin la menor sombra de duda hay un cubo blanco a la exacta distancia que marcan tus ojos. Tus ojos no te pueden engañar.
Platón, Nietzsche, Kant, Descartes y todos estos “místicos” cuestionaron esto partiendo de dos ideas. La primera era la del Devenir, y consistía en que todas las entidades, incluso teniendo características propias y siendo iguales a sí mismas, están en constante cambio y mutación (qué diantre, todos los objetos están compuestos de átomos en continuo movimiento, ¿no?). La segunda era la de la Percepción, la más discutible, y no habla de nuestro cerebro como algo que nos engaña sino como algo que nos condiciona.
Ley de Identidad: A es A. Es lógico.
Devenir: A es A, pero hace un segundo era B y dentro de poco será C. Es más, puede no tardar nada.
Percepción: A es A, pero parece Λ.
No creo que estas teorías nos propusieran desconfiar de nuestra vista o descartarla; creo que nos proponía ser más críticos con ella y, digamos, pestañear más.
Yo rechazo el solipsismo, pero a quien afirme eso de que “nuestros sentidos no nos pueden engañar” le invito a que se fije en esto: dos cuadrados iguales, cuyo color no cambia en la animación.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/93/Optical_illusion_greysquares.gif
Otro ejemplo bastante bonito es el de la luz de las estrellas. En otra época, si mirásemos al cielo de noche, diríamos que estamos viendo estrellas. Hoy sabemos que no es así.
Una estrella es una esfera de gas que emite luz y calor. En el cielo, nosotros no vemos tal cosa. Vemos un rastro de luz que esa estrella despidió en el pasado y que ahora ha llegado a la Tierra, y de hecho ese rastro de luz tendrá varios años, pues las estrellas más cercanas a la Tierra están a 4’4 años luz. En resumen: que creemos ver el objeto cuando sólo vemos la imagen, el reflejo, la luz, la sombra o la huella del objeto.
No “creemos ver un objeto”, lo que vemos es su efecto en nuestra retina, y eso pasa con cualquier objeto, esté a mil años luz o a 1 metro.
Si lees los artículos sobre la validez de los sentidos en OPAR (en el Foro Objetivista) creo que entenderás cómo nuestros sentidos simplemente transmiten al cerebro las sensaciones que están diseñados para transmitir, sean ondas de luz u ondas sonoras, sin añadir ni quitar nada, y según su condición, o sea, no tienen cómo engañarnos.
De todas formas, todo esto no tiene nada que ver con subjetivismo.
Insisto una vez más, no hablo de que nuestros sentidos nos engañen, sólo de que nos condicionen por sus limitaciones. Hablo de que A es A, pero nuestro cerebro ve Λ.
De hecho, me atrevería a decir que casi todos los escépticos modernos (creo que soléis comparar mucho el escepticismo con el subjetivismo) se basan en esto precisamente.
Me gustaría, para focalizar esto más, qué opina el Objetivismo de la siguiente afirmación:
“A es A, A parece Λ, y A pronto será V.”
La idea es que los objetos con como son, pero a nuestro saber sólo llega una parte limitada de los mismos y, además, los objetos pueden cambiar en algo totalmente distinto en un mismo instante.
Rapaz, el problema es que confundes percepción con pensamiento, donde podemos errar es en el razonamiento no en la percepción. Si nosotros vemos algo lo que vemos es real, existe y es indubitable, pero sí nosotros pensamos de forma errónea y creemos que los que nos muestran los sentidos es algo que luego resulta que en realida es otra cosa, eso no significa que los sentidos nos engañen, eso significa que hemos razonado mal, que hemos pensado de forma errónea la evidencia dada por nuestros sentidos.
Por ejemplo, con el ejemplo de las estrellas, el creer que vemos las estrellas cuando vemos un rastro, no es un error de los sentidos, es un error en el pensamiento, un error al integrar conceptualmente la evidencia perceptual.
Y por otro lado, piensa que todos los que hablan de que los sentidos nos engañan al final usan datos que le suministran los sentidos, por ejemplo, sin los sentidos no podríamos percibir esa luz de la que hablas, ni el que haya estrellas en el cielo, ni que haya cielo etc, sin los sentidos no seríamos capaces de percibir nada del mundo externo.
Rapaz, esos burdos ejemplos como el de Adelson, se basan en los sentidos, sin los datos de los sentidos no podríamos siquiera ver la imagen, entonces, ¿ Con qué legitimidad podemos afirmar que los datos de los sentidos no son fiables, si resulta que para basar esa afirmación estamos haciendo uso de información proveniente de los sentidos, información sin la cual no sería posible siquiera formular afirmación alguna?
Además, ese ejemplo está preparador de forma artificial para sacar conclusiones previamente establecidas, está sesgado.
Es obvio que el sujeto cambia el color a propósito para que nos haga parecer que son los sentidos, pero eso es falaz, simplemente han cambiado ambos de color.
“¿Con qué legitimidad podemos afirmar que los datos de los sentidos no son fiables, si resulta que para basar esa afirmación estamos haciendo uso de información proveniente de los sentidos, información sin la cual no sería posible siquiera formular afirmación alguna?”
Miguel, basta con tener un único espejismo en la vida para ser crítico con los ojos de uno mismo. El ejemplo no propone que los sentidos no sean fiables, ni mucho menos. Tener confianza en uno mismo no implica considerarse infalible.
“Es obvio que el sujeto cambia el color a propósito para que nos haga parecer que son los sentidos, pero eso es falaz, simplemente han cambiado ambos de color.”
Cuando te refieres al sujeto, ¿hablas del observador o del que ha elaborado la animación? Si te refieres al observador, te diré que no lo hacemos a propósito. Y si te refieres al autor de la animación, Edward H Adelson, te diré que es una grave acusación.
Y de hecho voy a insistir en otro ejemplo de cómo los humanos podemos llegar a ver A donde hay Λ.
http://en.wikipedia.org/wiki/Lilac_chaser
Un espejismo es simplemente un estímulo llegado a tus ojos, no hay engaño, simplemente tenemos que averiguar de forma razonada porqué ese estímulo llegó a nuestros ojos. Pero es muy sencillo de comprender que los sentidos no pueden engañarnos, tu para saber que es un espejismo usas la información proveniente de los sentidos, de otra forma jamás podrías averiguar que es un espejismo.
El problema es que cuando uno argumenta que te engañan los sentidos en realidad lo que uno está postulando es querer conocimiento automático, y eso no se produce nunca, los sentidos no nos dan conocimiento automático, solo material para luego ser integrado por la razón.
Cuando tu percibes un coche, y dices estoy viendo un coche, ya no tienes solo información proveniente de los sentidos sino que tu conscientemente por medio de la razón has identificado esa información.
Lo mismo ocurre con las ilusiones ópticas, uno percibe un estímulo físico y eso es absolutamente real, válido y objetivo, ahora bien, posteriormente uno descubre conceptualmente que ese estímulo se ha producido por una causa, y si uno argumenta que creía ver una ciudad y era un espejismo en el desierto, en realidad solo confiesa que se ha equivocado al juzgar la evidencia perceptual, pero no es la evidencia la que nos engaña, es nuestro razonamiento que ha sido erróneo y no ha evaluado debidamente la evidencia.
Buena prueba de ello, es que posteriormente nos damos cuenta por los sentidos que efectivamente eso es un espejismo y lo identificamos conceptualmente.
Sin los sentidos no podrías tener conocimiento de nada, y si los sentidos fueran no fiables entonces no tienes base para afirmar que algo sea fiable. No podrías dar un paso adelante porque podrías siempre tener el temor de que los sentidos nos engañan.
Sí, estoy acusando a Adelson de experimento sesgado, y lo hago sobre la base de que eso es una animación creada por el mismo para confirmar sus propios experimentos, además de que está cometiendo la falacia de caída de contexto, ya que él dice que los sentidos nos engañan porque vemos una figura tal y como no es, pero lo que se olvida es que para saber eso él está viendo la figura tal como es y además que él está viendo la totalidad del tablero, y de que él ha acudido a datos de los sentidos para poder construir su experimento, incluso para poder andar a su ” laboratorio” necesitó utilizar los datos de los sentidos.
Por eso digo que es una caída de contexto y por tanto un error en sus conclusiones.
Es un acusación grave pero estimo que cierta.
Viene de confundir sentidos con facultad conceptual.
Solo a nivel conceptual se aplican los conceptos verdad o falsedad, certeza o error.
Miguel, insisto, nunca he dicho que los instintos no sean fiables.
Y si te obcecas en que nuestros sentidos “no nos pueden engañar”, sí te diré que la realidad puede engañarnos a través de los sentidos. La definición de “espejismo” es distorsión de los sentidos, es decir, ver A donde hay Λ.
He puntualizado que los sentidos son falibles, cosa que conocemos efectivamente gracias a ellos mismos.
No he dicho que no debamos confiar, sólo que debemos ser más críticos y atentos.
Y lo de Adelson no busca revelar los sentidos como algo débil, sino que señala sus puntos débiles. ¿Que es subjetivo? Bueno, el resultado del experimento depende de la vista de cada uno, sí, pero probablemente el experimento sí ha funcionado contigo y conmigo.
La lección es que el primer vistazo no basta, y tú has creído que la animación estaba manipulada. Te invito a que los compruebes tú mismo:
http://en.wikipedia.org/wiki/Checker_shadow_illusion
Puedes comprobar que ambos colores son el mismo por diversos métodos, y el más recomendable es cualquier programa de coloreado. De hecho, aquí te pongo un ejemplo de cómo funciona el experimento, mediante el Contraste Simultáneo.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1e/Gradient-optical-illusion.svg
No hay falacia alguna en el experimento de Adelson. Postuló una idea y la demostró con creces. Y además, te invito a que le eches un ojo a la animación del Perseguidor Lila. Descárgatela para confirmar que la mota no se vuelve verde en la animación, y luego sigue los pasos del experimento.
“Miguel, insisto, nunca he dicho que los instintos no sean fiables.
Y si te obcecas en que nuestros sentidos “no nos pueden engañar”, sí te diré que la realidad puede engañarnos a través de los sentidos. La definición de “espejismo” es distorsión de los sentidos, es decir, ver A donde hay Λ.”
El hombre no tiene instintos, partimos de ahí, tiene deseos pero no instintos, un deseo puede ser tomado de forma irreflexiva teniendo en cuenta solo determinados aspectos inmediatos de la realidad que se le presenta en el momento, por ejemplo, ve a una mujer que le parece atractiva, se excita y sin tener en cuenta más hechos de la realidad busca acostarse con ella, pero eso no es un instinto, no tiene el instinto de acostarse con ella, tiene el deseo irreflexivo o irracional de acostarse con ella sin valuar nada más aparte de los hechos inmediatamente disponibles a su percepción.
En cuanto a los sentidos, construir un experimento acondicionado previamente para mostrar la conclusión que se pretende extraer antes de experimentar es inválido cognitivamente.
Esos ejemplos son artificiales porque nadie ve figuritas como las que se presentan en los ejemplos, eso son ilusiones preparadas de antemano por un ilusionista, como los ” magos” de espectáculos que realizan trucos ingeniosos.
Lo relevante es indicar evidencias reales de que los sentidos nos pueden confundir, tales casos pueden ser espejismos del desierto, lugares neblinosos etc. Pues bien, simplemente en un espejismo desierto, por ejemplo, ver un oasis es producto de dos hecho: Uno, en el desierto a elevadas temperaturas el aire se concentra y puede formar figuras borrosas que pueden ser confundidas con objetos existentes, y dos: Puede uno estar tan debilitado físicamente que no pueda enfocar adecuadamente su consciencia para percibir la realidad tal como es.
En cualquier caso, son fenómenos objetivos y absolutos que no excepcionan la Ley de identidad, los sentidos perciben el fenómeno físico tal cual es, y es mediante el razonamiento como realizamos la identificación correcta o erróneamente, buena prueba de ello, es que para saber que es un espejismo tenemos que usar los sentidos para percatarnos de que efectivamente observando más atentamente ahí solo había un reflejo.
O el caso de la refracción de la Luz, la Luz a través de un medio como el agua viaja de distinta forma pero es un dato que aprendemos de forma conceptual es decir por la razón, los sentidos solo nos muestran el fenómeno a saber que la luz dentro del agua se refleja de distinta forma y por eso vemos el objeto doblado, y buena prueba de que los sentidos no nos engañan es que si metemos la mano debajo del agua y tocamos de arriba a abajo el objeto alargado nuestro sentido del tacto nos indica que es recto, y por ello para llegar a la conclusión de que es recto necesitamos usar los datos sensoriales, si no pudiéramos emplear los sentidos porque estos nos pudieran engañar entonces ninguna información sobre la realidad se nos podría dar y no tendríamos conocimiento alguno.
Podríamos pensar en el caso del lápiz que a lo mejor nuestros sentidos nos engañan al pensar que el lápiz es recto en el aire, y es en el agua cuando se nos muestra tal y como es realmente.
O sea sin los sentidos no podemos tener ningún conocimiento cierto sobre el mundo, y si pensamos que los sentidos tienen volición y nos engañan como pensaba Descartes y todos los racionalistas entonces no hay modo de distinguir la fantasía de la realidad.
Los conceptos verdad o falsedad solo son aplicables a las proposiciones lógicas es decir a los conceptos formados por la razón, los sentidos no juzgan, y los conceptos verdad o falsedad se refieren a los juicios y los juicios son conceptuales.
Ser atento y crítico es ser conceptual, es decir, debemos ser atentos y críticos con nuestros razonamientos para saber si la información suministrada por los sentidos la hemos comprendido de forma adecuada o no, pero el material sensorial bruto es un absoluto incuestionable.
La cuestión es que los colores son un asunto de interacción entre los sentidos y la luz cuando se refleja en los objetos, un experimento que indique que los colores sean ligeramente diferentes o sean iguales no es válido por una razón, está obviando el contexto total, él muestra que los colores son los mismos pero los vemos de forma diferente, bien, ahí comete una falacia, y es que los colores son tal como los vemos, es decir, no cabe hablar de colores fuera de la percepción sensorial, en el mundo exterior a nuestra consciencia existen objetos, existe la luz y el reflejo de la luz sobre los objetos y su paso por la retina con destino al cerebro es lo que origina el color, así que no cabe hablar de que los colores en realidad son de distinta forma a como los vemos, los colores son como los vemos, y si una persona percibe un color distinto eso es un absoluto, es un hecho objetivo que el color lo percibe de esa forma.
Separar los colores de la percepción sensorial o decir que no son objetivos porque dependen de nuestros sentidos es sostener el idealismo kantiano, que se basa en muchas falacias lógicas entre ellas negar el hecho de que nuestros sentidos son lo que son, tienen una identidad, y que la realidad objetiva es una interrelación entre consciencia y existencia, o sea la consciencia percibiendo la existencia.
Objetivismo supera la viciosa dicotomía del realismo absoluto o ingenuo según la cual todos los fenómenos son exterior a la consciencia siendo esta solo un espejo o reflejo que no tiene una función activa, y del idealismo, particularmente el idealismo trascendental, que postula que como los Objetos no pueden ser dados independientemente de la percepción entonces no pueden ser dados de modo objetivo o sea tal y como son.
El idealismo de Kant y el realismo absoluto son solo las dos caras de la misma moneda, ambos pretenden una percepción extrasensorial o extraconsciente, es decir, ambos pretenden eliminar la consciencia humana o sea eliminar la mente humana del ámbito del conocimiento, es decir, privar a la mente humana de la capacidad de ver la realidad, es decir, negarse a imprimir el sello de la objetividad sobre la mente.
Ambos niegan la consciencia, los realistas al decir que no tiene ninguna función y que todo los fenómenos que existen son meramente externos, el idealismo trascendental, ( de Kant), dice puesto que los realistas tienen razón en que solo el mundo externo es Objetivo o sea es la verdadera realidad tal como es, y puesto que es Obvio que la consciencia no puede ser eliminada entonces vamos a decir, que no podemos percibir las cosas como son, sino las cosas como son percibidas, Los realistas dicen que Ser es no ser percibido, los kantianos dicen Ser percibido es no Ser, y Objetivismo dice ser es ser lo que es, siendo la consciencia lo que es, a saber la capacidad de percibir el ser tal como es.
Objetivismo habla de un realismo objetivo en donde incluye a la consciencia como un elemento que existe en la realidad y que está determinado por la realidad en el sentido de que tiene su propia naturaleza e identidad, a saber, ser el existente que nos permite conocer la realidad.
El realismo absoluto es intricisista, o sea las cosas tal y como son en sí mismas y no percibidas por el hombre, el idealismo trascendental es subjetivista, solo las cosas percibidas tal y como se perciben son lo que podemos conocer y eso hace que solo quepa conocer lo que tenemos en la mente, creando la mente su propio mundo.
Los sentidos son parte de la consciencia humana, quien niega su fiabilidad plena está negando la consciencia, ya que solo podemos conocer cosas en la medida en que son dadas a nuestros sentidos, a su vez estos sentidos tienen que ser objetivos porque pertenecen a la propia naturaleza que los determina así.
Solo es posible errar en materia conceptual porque la naturaleza no nos da el proceso lógico hecho, eso es algo que tenemos que realizar por propia voluntad, no tenemos dado el conocimiento razonado, solo los medios para adquirirlo, pero el modo de adquirirlos, ( la lógica) y el producto de usar ese modo es algo que no nos es dado de forma innata ni infalible.
Otra cosa muy importante es entender que los sentidos nos proporcionan conocimiento sobre el mundo, y tampoco la razón, sino que el conocimiento es el producto de integrar los datos suministrados por los sentidos conforme a las reglas de la lógica por un proceso de razonamiento.
Los sentidos nos dan la materia prima, la razón la procesa y si lo hace de forma correcta, a saber siguiendo las reglas de la lógica sin permitir ningún salto arbitrario entonces tenemos el conocimiento cierto sobre el mundo.
Así, siempre que uno crea que los sentidos nos están mostrando algo que sospechamos que es una fantasía, tenemos que pensar que necesitamos integrar conceptualmente mejor las evidencias para llegar a la verdad, y que el error viene de no saber interpretar con la razón los datos sensoriales.
Miguel, podrías haberte ahorrado esa parrafada. Confío en los instintos y en la razón, y sé que el error normalmente suele venir más de un fallo de la razón que de los sentidos.
En todo eso estamos de acuerdo.
“Esos ejemplos son artificiales porque nadie ve figuritas como las que se presentan en los ejemplos, eso son ilusiones preparadas de antemano por un ilusionista, como los ” magos” de espectáculos que realizan trucos ingeniosos. Lo relevante es indicar evidencias reales de que los sentidos nos pueden confundir.”
Pséh, no creo que sean ejemplos inválidos. Son artificiales, sí, pero nuestros ojos siguen al natural.
De todas formas, no le demos más vueltas…
No me puedo ahorrar esa parrafada porque en ella desarrollo los profundos errores en los que incurres, yo no escribo nunca nada por escribirlo, tengo buenos motivos para ello, el primero es placer personal de mostrar mi propia capacidad al desarrollar temas de esta elevada altura, el segundo, demostrar los errores en los que pueden incurrir quienes se acercan a objetivismo por vez primera con el interés egoísta de acercarlos a la verdad para así hacer que objetivismo cale cada vez más en las personas y eso repercuta en mi beneficio personal al poner un grano de arena en hacer que el mundo sea mejor lugar para vivir, y tercero, así demuestro la solidez de mis posiciones y de Objetivismo a fin de no dejar sin corregir los errores que considere que es oportuno y correcto corregir en cada momento.
Dejando de lado eso, te digo, no existen instintos, un instinto es una solución automática y acertada dada por los sentidos, pero el hombre no los tiene, la información dada por los sentidos no le dan al hombre el conocimiento necesario para actuar y proveer a una solución, por ejemplo, yo puedo estar oliendo a gas en una vivienda pero tengo que pensar por la razón para encontrar el lugar de donde proviene el escape o ver si en realidad es humo provocado por un incendio etc y ningún instinto perceptual me dirá la solución correcta, ninguno me dará el conocimiento y los hechos. No existen instintos en el ser humano, eso es un error claro en el que sigues empecinado en incurrir.
No estamos de acuerdo en que el error provenga de la razón más que de los sentidos, eso es falso, tu postula eso, pero yo postulo que las categorías de error y certeza solo son aplicables al proceso de conceptualización o sea al proceso de razón no a los sentidos.
Los sentidos no juzgan, los sentidos recogen información de acuerdo con estímulos físicos y todo ello de forma automática, los sentidos no nos dan conocimiento sino solo material bruto que nos permitirá obtener el conocimiento al procesarlo por la razón.
El problema con esos ejemplos y con cualquier otro, es que dicen que los sentidos nos engañan y por tanto dicen que son no fiables y resulta que para llegar a la solución correcta o sea lo que realmente es en la realidad el objeto usan los datos de los sentidos que ellos previamente dicen que nos pueden engañar, con lo cual, finalmente se ve que incurren en una falacia llamada concepto robado.
Repito, los sentidos nos nos engañan, y todos los argumentos dados de que los sentidos nos engañan confunden el proceso de conceptualización y el proceso de percepción.
Si sigues incurriendo en este error entonces sospecho que puede ser por dos razones: Una, que no tengas capacidad para entender lo que estoy diciendo, o dos que tratas de no entender lo que estoy diciendo porque quieres aferrarte a tus ideas y evasiones.
Es muy claro verlo, el ejemplo del cuadro de distinto color, dice que nos engañan los sentidos, pero a su vez se omite el hecho de que sin los sentidos nos podríamos ver siquiera el ejemplo puesto, que sin los datos de los sentidos es imposible siquiera vivir, y que si los sentidos nos engañasen ningún conocimiento es posible, sino que cualquier fantasía podría postularse como válida aunque no se base en ningún dato de la percepción, tales como la existencia de Santa Claus, renos voladores, varitas mágicas, capas invisibles, licántropos etc, bastaría con decir, ¿ Cómo puedes saber que no existen tales cosas,? y si responde uno porque no nos han sido dada a los sentidos ni se nos pueden dar, entonces él podría decir, No lo puedes saber ya que tus sentidos no son fiables puesto que nos pueden engañar a veces y puede que te engañen a ti y yo tenga un medio de percepción especial, vedado a tu persona.
Así que si no entiendes esto pensaré que es por una de esas dos razones, no cabe una tercera.
Es muy claro, una persona que pretenda negar fiabilidad a un medio de conocimiento tiene que utilizar otro alternativo y no el que trata de negar. Es como si yo veo una bebida si pienso que puede ser venenosa pues no la tomo, no voy a coger y beber un poco de vez en cuando aunque piense que es venenosa.
Lo mismo ocurre con los que niegan la validez de la razón o de la lógica o bien de los sentidos, si ninguno de estos medios es fiable entonces uno no puede utilizarlos en el proceso de negarlos, si uno los utiliza entonces sus argumentos caen por tierra.
Yo no utilizo la revelación Divina como medio de conocimiento, lo rechazo como inválido y no lo utilizo, pues bien los místicos deberían dejarse de medias tintas y negar la validez tanto de la razón como de los sentidos, no vale que la Iglesia católica nos diga que debemos usar la razón pero que solo la fe nos puede dar la plena verdad, si no es válida la razón totalmente entonces pierden el derecho a usarla, y si niegan la validez de los sentidos de vez en cuando pierden también el derecho de utilizar datos provenientes de los sentidos.
4:07 am
Creo que acá tengo una de las principales trabas con el objetivismo. Hay un ensayo cuyo título “Qué se siente ser un murcielago” refleja a la perfección el punto que me interesaría tratar.
Si sólo podemos conocer nuestra realidad con nuestros limitados sentidos de humano, sólo tenemos una percepción reducida y no completa de lo que es “la realidad”: la que podamos percibir y nada más. ¿Es la misma realidad la que percibe el humano que la de un murcielago que usa ecolocalización para percibir el mundo? ¿Sólo por ser un humano debo suponer que mi percepción es más correcta (distinto a “más útil para nosotros por el hecho de ser humano”) que la del murcielago?
La distinción es más sutil que aceptar un “ok, la realidad a la que los humanos tenemos acceso es objetiva para para/entre nosotros”. Pienso en un sordo, en un ciego o cualquier otra perosna con un sentido totalmente inutilizado o alterado y la posibilidad de ver qué realidad perciben ellos. Ni siquiera me meteré en discusiones bizantinas de tipo “como asegurar que lo que tú ves como rojo es lo mismo que lo que veo yo como rojo”. Pero creo que otro factor a considerar sería saber qué es la realidad para una persona que sufre Sinestesia y como compatibilizarla con toda la filosofía objetivista.
Saludos y felicitaciones por la página, muy interesante