México: Más marxista que Marx

Archivado en: , , , 7 Comentarios

 

El marxista

Enrique Peña Nieto salió del clóset. No lo dijo en campaña ni en el Pacto por México, pero su propuesta de miscelánea fiscal lo ha comprobado. El presidente de la República, el «primer priista de la nación», es un marxista. Él mismo lo reveló en un artículo cuando era todavía gobernador del Estado de México.

El artículo se llama «El Estado Eficaz» (así con mayúsculas) y se publicó el 24 de enero de 2010 en el periódico Reforma (Carlos Maurer me lo hizo notar). El entonces gobernador mexiquense, lleno ya de aspiraciones presidenciales, señalaba: «En cuanto a la reforma fiscal, difícilmente podrá transitar si antes no se define para qué queremos los recursos».

Efectivamente, de nada sirve despojar a los contribuyentes de su dinero si el gobierno no sabe qué hacer con él. Peña Nieto señaló en ese artículo lo que quería hacer: la reforma fiscal debía responder a los principios de «que todos, sin excepción, paguen de acuerdo con sus posibilidades; que todos, sin excepción, reciban los beneficios del gasto público de acuerdo con sus necesidades».

El ahora presidente de México no inventó esa fórmula. En su Crítica al Programa de Gotha, Karl Marx expresó en 1875 la misma idea: «¡De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades!».

Hay una gran diferencia entre lo que proponía Marx y lo que ahora sostiene Peña Nieto. Para el alemán, más moderado, el «paraíso» en el que todos aportarían según sus capacidades y recibirían según sus necesidades no se lograría de inmediato. Era necesario primero rebasar «totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués» y alcanzar «una fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, el contraste entre el trabajo intelectual y el trabajo manual».

Peña Nieto, más impaciente, no quiere esperar a que desaparezca «el horizonte del derecho burgués» y se logre «la fase superior de la sociedad comunista». Los presidentes mexicanos tienen solamente seis años para transformar al país y construir el paraíso. Por eso la reforma fiscal que buscará que todos aporten según sus posibilidades y el gobierno reparta según las necesidades se empezará a aplicar a partir del año que viene. Ni siquiera Hugo Chávez ha sido tan impaciente.

Sorprenderá a muchos enterarse que Peña Nieto defiende la vieja teoría marxista que quedó desacreditada con el desplome de los países comunistas del siglo XX y que hoy sólo persiste en Cuba y Corea del Norte. Pero eso es lo que planteó el propio Peña Nieto en ese artículo del 24 de enero de 2010 (existe, claro, la posibilidad de que no haya leído el artículo que firmó).

En su campaña presidencial Peña Nieto no exigió convertir a México en una sociedad comunista. Tampoco lo hizo en el Pacto por México, en el que prometió realizar una «reforma hacendaria eficiente y equitativa que sea palanca de desarrollo».

Difícilmente la miscelánea fiscal que impulsa el Presidente será palanca de desarrollo. Lo que busca es simplemente despojar a ese 40 por ciento de los mexicanos que labora en la economía formal de un mayor fruto de su trabajo para redistribuirlo en programas sociales que permitan la compra de votos. De cada quien, aunque sólo sea de los contribuyentes cautivos, según sus posibilidades; a cada cual, a través del PRI y de la burocracia del gobierno, según sus necesidades.

El propio Marx debe estar festejando. Si se sintió olvidado tras el colapso de los regímenes comunistas, al grado que Francis Fukuyama postuló el «fin de la historia» y el triunfo del capitalismo liberal, hoy encuentra en Peña Nieto a un político empeñado en instaurar «la fase superior de la sociedad comunista» a través de una miscelánea fiscal.

· NO SOY MARXISTA

A fines de la década de 1870, cuando ya sus teorías empezaban a generar dogmas y disparates, el propio Karl Marx afirmó: «Lo único que sé es que no soy marxista».

# # #

Publicado en México en varias revistas y en internet el lunes 14 de octubre de 2013, por Sergio Sarmiento. Es «la columna más leída de México», según Carlos Maurer, a quien le agradecemos que nos pasara la información.

# # #

definitivo ebooks 1

 

# # #

Publicado por: octubre 16, 2013 9:36 am

7 Comentarios

7 Comentarios

7 respuesta a “México: Más marxista que Marx”

  • Omegaleo says:

    Las cosas se están poniendo peor, el nuevo presidente Andres Manuel es mas colectivista que los demás e incluso esta tratando de imponer una ley de austeridad, me pregunto si habrá algún objetivista suficientemente educado en la situación actual de México que pueda escribir algo al respecto.

  • Alberto says:

    El movimiento nacionalsocialista tiene un solo maestro: el marxismo.
    -«Kampf um Berlin», Joseph Goebbels

  • juan manuel pineda moran says:

    Si es cierto que dijo eso,,, pues yo opino que lo dicen para complacer a la mediocridad intelectual que impera en estos países subdesarrollados,,, posiblemente cree el señor PEÑA NIETO que con esta declaración lo dejaran gobernar o les manda un mensaje,, les daré puestos en el gobierno con tal de que no me lleven la contraria,,, quizá por eso lo dijo,,

  • H.Matata says:

    Yo antes de conocer objetivismo era socialista y en su momento llegué a coquetear con el comunismo, estaba convencido de que las ideas altruistas eran correctas y nobles, pensaba en términos de humanidad y colectivo como si todos tuvieramos que ser como una familia que rema en la misma dirección, consideraba a Jesucristo como el ejemplo y pensaba que todas esa miseria propia del socialismo no era por las ideas que como ya he dicho eran de lo más noble sino que eran culpa de personas que en nombre de dichas ideas se aprovechaban y se beneficiaban cometiendo atrocidades.

    He de decir, que aquellas ideas altruistas que seguía no las conocía tal como las describe objetivismo, eran más bien algo vago donde lo único que uno tenía claro era que ayudar a las personas necesitadas era lo moralmente correcto, esta es una idea que creo que tiene una pequeña trampa biológica con las neuronas espejo responsables de la empatía y que pueden reforzar la sensación de que esas ideas son lo correcto.

    Recuerdo que tras empezar a leer algo de objetivismo la partes donde más conflicto tenía era en lo referente a la noción de que ayudar a la gente no era algo intrínsecamente bueno y al pensamiento político colectivista, al final La rebelión de atlas fue la que terminó por convencerme, fue el hecho de comprender explícitamente lo que significaba el altruismo y sus implicaciones lo que hizo que lo abandonase de forma completa y definitiva. Ahora siempre que escucho ese lema marxista de «De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades» viene a mi mente el capítulo en el que explican a Dagny lo sucedido en la fábrica donde trabajó Galt.

    H.M.

  • JUAN ANTONIO says:

    Me cuesta mucho comprender por qué todavía hay comunistas, sobre todo después de saber con plena certeza, (entre otras fuentes, los archivos del KGB,abiertos después de mucho tiempo), la gran cantidad de crímenes, disparates económicos, miseria infinita y sobre todo una pobreza endémica, que ese sistema desarrolló a lo largo de su existencia. Mucha gente no sabe aún, por ejemplo, que los campos de concentración y trabajo forzado no los inventó el nazismo. Los primeros campos de concentración los crearon los bolcheviques, poco después de la revolución de octubre de 1917. Empezaron matando a toda la familia del Zar y siguieron su construcción socialista sobre montañas de cadáveres y rios de sangre.Se fusiló en los primeros años a más gente que durante décadas en el imperio de los Zares. Y lo más triste, yo siempre lo he dicho, es que nos hemos quedado sin otro juicio de Nuremberg, donde deberían sentarse muchos dirigentes comunistas que ostentaron el poder durante décadas y atormentaron a sus pueblos con toda clase de monstruosidades. ¡Una pena¡. Seguimos sin saber todavía por qué tanto asesino marxista y leninista anda suelto por todas partes, sin recibir su justo castigo. Muchas gracias.

  • Eddie says:

    Y nada, sin palabras ante el destape del peor presidente del país donde me tocó nacer… al menos hasta la fecha. No tienen idea de lo frustrante que es ser objetivista en la sociedad mexicana. Es para perder la cabeza en un momento. Colectivistas por todos lados. Parásitos cínicos al por mayor… Tráfico de influencias, nepotismo, corruptelas, estafas, injusticias… de verdad no sé cuánto más pueda soportarlo. He empezado a hacerme la idea de emigrar, la duda es ¿a dónde? Hasta USA está en caos con otro MARXISTA: El nefasto Obama… Triste panorama del mundo, sólo queda trabajar y sobrellevar a los colectivistas, y esperar a ver cuándo acaban de desastrar el mundo…

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Post
«
Next Post
»