Objetivismo.org

La diferencia entre “ poder errar ” y “ errar ”

Es un hecho que Ayn Rand no era infalible, y ella lo sabía. Por eso trabajó tan duro para evitar errores. Y lo consiguió.

# # #

¿Os habéis fijado con qué frecuencia la gente ataca la certeza, señalando la falibilidad del hombre?

Eso tiene a veces un sofisticado matiz epistemológico: la diferencia entre posibilidad metafísica y posibilidad epistemológica. Pero otras veces lo que enfrentamos es una ambigüedad mucho más obvia.

Es el crudo equívoco que encontramos al leer los ataques contra Ayn Rand: “Ella no era infalible». Claro, por supuesto que no lo era, y por eso la ausencia de errores en su filosofía es un logro tan genial y tan glorioso. Ella pudo haberse equivocado, pero se aseguró de no hacerlo.

Y sin embargo, aquí hay una declaración que aparece en la web con cierta frecuencia, esta concretamente la escribió una mujer hace ya algunas décadas para explicar por qué decidió alejarse de Objetivismo:

«Tan revolucionaria como la filosofía de Ayn Rand es y tan verdadera, no es ni exhaustiva ni infalible; necesita sistematización y expansión, así como corrección, aunque no en sus principios básicos. . . . Pero es absurdo, e incluso peligroso, exigir una total adhesión a todo el sistema. . . . Eso sería invitar un enfoque dogmático a Objetivismo. . . .»

Como Ayn Rand pudo haber cometido un error filosófico, es erróneo afirmar que su sistema en conjunto sea verdad. Por el hecho de un pensador tener que trabajar duro para evitar errores, no puede evitarlos – o por lo menos, no consistentemente.

Observad que aunque dice que Objetivismo necesita «correcciones», ella no da ningún detalle sobre lo que necesita corrección. Siente que eso no es necesario, porque se deduce de: «Ayn Rand no era infalible». Pero lo lógico sería decir: «Al formular Objetivismo, Ayn Rand no estuvo libre de error». Como Ayn Rand no era inmune a error, seguro que debe haber cometido algunos errores. En otras palabras, sólo un proceso cognitivo automático – como la percepción – puede ser válido. Si tienes opciones, no puedes elegir correctamente (o, por lo menos, no siempre). «Nada es perfecto en este mundo», ni moral ni cognitivamente.

Observad que el mismo argumento se podría aplicar a la geometría de Euclides: “Es absurdo, e incluso peligroso, exigir una total adhesión a todo el sistema de Euclides. Eso sería invitar un enfoque dogmático a la geometría”. Euclides no era infalible, por lo tanto hay errores en los Elementos de Euclides. (Aunque, en más de 2.000 años, nadie haya encontrado ninguno).

A ese tipo de mentalidad no le parece necesario nombrar algún error concreto en la geometría euclidiana o en Objetivismo: le basta saber que sus autores no eran infalibles. Por ser capaces de errar, deben haber errado en algún sitio.

Este equívoco es tan crudo que ni siquiera puede aplicarse al «bowling»: puesto que un jugador de bolos no es capaz de hacer un “strike” automáticamente, volteando todos los palos cada vez que lanza una bola – ya que un mal tiro es posible – entonces nunca nadie ha logrado un juego perfecto. (Según una página web, los expertos logran juegos perfectos con bastante frecuencia: unas 40.000 veces al año.)

Si no es un simple y descuidado desliz pasar de “pudo haber errado” a “erró”, entonces es la desastrosa premisa filosófica que nombré antes: la voluntad invalida el conocimiento; sólo lo que es automático es válido; el poder de elección te priva del éxito, o por lo menos del éxito continuo.

Debo señalar que existe una cierta plausibilidad en la idea de que nadie tiene suficiente control para evitar cometer un error alguna vez; que nadie logra únicamente juegos perfectos. Pero eso es irrelevante en este caso, porque estamos hablando de un actividad delimitada – de formular una filosofía – que no es una actuación que ocurre en un instante, sino algo desarrollado a lo largo de toda una vida de intenso pensamiento, un trabajo que no necesita ser publicado hasta que uno ha revisado, verificado y más que comprobado todos sus aspectos. Además, al ser la filosofía – como la geometría – un sistema integrado, sus errores no son como errores ortográficos, sino que redundan por todo el sistema, haciéndose evidentes de forma dramática.

La premisa de que la voluntad hace que el conocimiento objetivo sea imposible viene directamente de Kant. Curiosamente, también lo hace el otro argumento que esta señora da para poner en duda Objetivismo, diciendo que no es «ni exhaustivo ni infalible»: Ayn Rand no lo dijo todo, por lo tanto Objetivismo es deficiente; el conocimiento es limitado, por lo tanto es imperfecto, incierto, no es algo a lo que uno pueda «exigir plena adhesión»; es «dogmático» e “incluso peligroso” imaginar que uno no pueda combinar el Objetivismo con el Cristianismo o con los «derechos de los animales» (pues sí, un ex-Objetivista ha hecho carrera con esto último…).

Así que, en realidad estoy siendo generoso al referirme al error de esta mujer como «crudo» y «descuidado». Porque si no es así, entonces es kantiano.

Ya sea por descuido o por kantianismo, este es un error que se comete todo el tiempo. Es normal ver la frase «Ayn Rand no era infalible» usada como un ataque no sólo contra Objetivismo, sino contra Objetivistas: Si estás de acuerdo cien por ciento con Objetivismo, entonces debes estar tratando a Ayn Rand como si ella hubiera sido incapaz de errar.

Es verdad que Ayn Rand no era infalible, y ella lo sabía. Por eso trabajó tan duro para evitar errores. Y lo consiguió.

# # #

Fuentes:

Por Harry Binswanger, Publicado en HBL. Diciembre 2010. Traducido, editado y publicado con permiso del autor.

# # #

avatar
89 Hilo de comentarios
10 Hilo de respuestas
0 Seguidores
 
Comentario con más reacciones
Hilo con más emociones
18 Autores de comentarios
hugopencilAnónimoOmingodRicardoAlberto Autores de comentarios recientes
  Suscríbete  
Informarme de
hugopencil
hugopencil

objetivismo me parece una filosofía coherente, sencilla, y profunda a la vez, de hecho pienso también, que Rand no lo dijo todo, se llevò quizas algunas cosas para ella, algún pensamiento importante… Pero lo que nos ha entregado es una… Leer más »

1 21 22 23

Ayn Rand

Objetivismo es un movimiento filosófico: dado que la política es una rama de la filosofía, Objetivismo aboga por ciertos principios políticos — específicamente los de un capitalismo laissez-faire — como la consecuencia y la aplicación práctica final de sus principios filosóficos fundamentales. No considera a la política un objetivo separado o primario, o sea, un objetivo que pueda ser alcanzado sin un contexto ideológico más amplio.

Objetivismo por temas

Glosario

Objetivismo en Facebook

Ayn Rand sobre ecologismo

Objetivismo explicado en 2 minutos

Más visitadas