Objetivismo.org

Lo que Obama piensa de Ayn Rand

En el último número de la revista Rolling Stone, Obama nos dice qué piensa de las ideas de Ayn Rand. Vaya, qué sorpresa. . . está en contra de ellas.

P: “¿Ha leído usted alguna vez a Ayn Rand?”

Obama: “Claro que sí.”

P: “¿Qué piensa usted que significaría la obsesión que tiene Paul Ryan con su obra, si él llegase a ser elegido Vice-Presidente?”

Obama: “Bueno, tendrías que preguntarle a Paul Ryan lo que significa para él. Ayn Rand es una de esas cosas que muchos de nosotros, cuando teníamos 17 o 18 años y nos sentíamos incomprendidos, leíamos. Luego, al hacernos mayores, nos damos cuenta de que un mundo en el que sólo estamos pensando en nosotros mismos y no pensamos en nadie más, en el que estamos considerando todo el proyecto de desarrollarnos a nosotros mismos como siendo más importante que nuestras relaciones con otras personas y que asegurarnos que todo el mundo tiene una oportunidad . . . esa es una visión bastante estrecha. No es una que, creo yo, describa bien lo que es mejor en América. Desafortunadamente, parece como si a veces esa visión de una sociedad de “cada uno por su cuenta” ha consumido una gran parte del Partido Republicano.»

Esa última parte es correcta a medias. Ayn Rand que defiende una sociedad donde vaya “cada uno por su cuenta”, si por eso entendemos una sociedad libre e individualista. Como Yaron Brook y yo comentamos en Forbes:

«Lo que hizo grandiosos a los Estados Unidos fue el hecho de que fue el primer país en la historia donde tú ibas por tu cuenta.»

Retrocedamos unos cuantos miles de años, a la época en la que todos los elementos de la vida estaban controlados por la tribu. No podías vivir una existencia independiente, no podías elegir tus propias ideas, tus propios valores, tu propio destino. Le pertenecías al grupo. El grupo, a su vez, te daba un cierto grado de protección: mientras obedecieses sus órdenes, te mantuvieses en tu lugar y atendieses a sus necesidades, podías acceder a algunas sobras de comida (si es que había comida para repartir).

La historia de la libertad es la historia de cómo el individuo se escapó de la pertenencia a la tribu. Ayn Rand observó una vez: «La civilización es la progresión hacia una sociedad de privacidad. Toda la existencia del salvaje es pública, regida por las leyes de su tribu. La civilización es el proceso de liberar al hombre de los hombres.”

Los Padres Fundadores dieron un salto decisivo hacia este proceso, declarando que el colectivo no tiene ningún derecho sobre ti; que el gobierno existe sólo para proteger tu derecho a vivir tu propia vida, a ganar tu propia riqueza, y a buscar tu propia felicidad. Los deseos y las necesidades de otros no son tu responsabilidad.

El corolario es que tú y sólo tú eras responsable de satisfacer tus propios deseos y necesidades. Tú eras responsable de desarrollar el conocimiento, las habilidades y los rasgos de carácter que necesitaras para ganarte la vida. Tú eras responsable de ahorrar para hacerle frente a las vicisitudes de la vida. Tú eras responsable por la educación de tus hijos. Podrías pedirles ayuda a otras personas. . . pero no podrías exigirlo como siendo tu derecho. Tú ibas por tu cuenta.

¿Se acobardó la gente ante el doble valor de libertad y responsabilidad? Al contrario, la gran mayoría de los americanos durante los siglos XVIII y XIX abrazaron con entusiasmo los desafíos de la vida y florecieron bajo el nuevo sistema. La gente no huyó de América, huyó a América. Llegaron aquí pobres pero ambiciosos, dispuestos a labrarse una vida para sí mismos en un país que les ofrecía lo único que pedían: un camino sin obstáculos.

Por supuesto, los americanos en esa época no iban «por su cuenta» en el sentido anti-social de ser lobos solitarios, como insinúa Obama. Los americanos libres desarrollaron complejas redes de asociación basadas en acuerdos voluntarios. Una división del trabajo sin precedentes – de capitalistas, empresarios y trabajadores que se unieron para crear riqueza a escala industrial – fue el resultado de esa nueva libertad que acababan de encontrar.

Lejos de hacer que la gente fuera incapaz de pagarse las necesidades básicas, fue este sistema de cooperación voluntaria el que permitió que las masas pudieran pagarse los lujos modernos: cosas como coches, microondas y aire acondicionado, que los hombres más ricos de épocas anteriores no poseían.

De lo que carecían los americanos de épocas pasadas no era de cooperación voluntaria y comercio, sino de servidumbre involuntaria (siendo la esclavitud la única excepción evidente y deplorable).

# # #

Por Don Watkins, contribuidor del Ayn Rand Institute y co-autor del libro «Free Market Revolution: How Ayn Rand´s Ideas Can End Big Government».

[este artículo fue publicado el 25 de octubre del 2012]

===========

Comentarios tomados de la página online de la revista Rolling Stone:

«Permitidme traducir: “Claro que sí.” = “Miré por encima algún título suyo o tal vez ninguna de sus palabras de hecho, pero conozco sus ideas a partir de comentarios malvados de mis profesores marxistas y mis aliados libertarios, y entiendo la esencia de lo que defiende, que es el egoísmo, y eso, claro, es malo.”. . . .

* * *
«No, no, no, lo que quiso decir es que leyó los comentarios sobre las obras de Rand que hizo alguien que tampoco había leído sus obras.»

* * *
«Estáis equivocados los dos. Quiso decir que leyó el nombre “Ayn Rand” en alguna parte.»

* * *
«Quiero agradecerle al Presidente Obama el darle a «La Rebelión de Atlas» más publicidad gratis, además de la publicidad que todas sus políticas fracasadas ya le han dado.»

# # #

avatar
50 Hilo de comentarios
5 Hilo de respuestas
0 Seguidores
 
Comentario con más reacciones
Hilo con más emociones
19 Autores de comentarios
Arturo AlessioEguzkiRamiroOmingodAngel Autores de comentarios recientes
  Suscríbete  
Informarme de
Arturo Alessio
Arturo Alessio

Eguzki chequea tus premisas, Pero fuera de esta web.

Eguzki
Eguzki

Casi todo en Rand es un absurdo. Murió por un cáncer de pulmón galopante que contrajo gracias al libre mercado que tanto defendió, en concreto gracias a los favores de la industria tabaquera. Comenzó a sentir los síntomas a principios… Leer más »

1 11 12 13

Ayn Rand

*La vida* es la recompensa de la virtud, y la felicidad es el objetivo y la recompensa de la vida.

Objetivismo por temas

Glosario

Objetivismo en Facebook

Ayn Rand: Filosofía, Razón y Emociones

Objetivismo explicado en 2 minutos