Filosofía

La filosofía no es un lujo, sino una fuerza poderosa de la que nadie puede escapar, tan necesaria como el alimento. Todos tenemos una filosofía. ¿Cuál es la tuya?

Aplicación

Objetivismo es una filosofía práctica, que te dice cómo conocer el mundo y cómo actuar en tu vida diaria para conseguir tus objetivos y alcanzar tu felicidad.

Institución

Conoce los proyectos de Objetivismo Internacional, dedicada a promover la filosofía de Objetivismo en el mundo de habla hispana.

El hombre es el ser que forma su propia alma.

Un europeo se encuentra desarmado frente a una dictadura; puede odiarla, pero siente que él está equivocado y que, metafísicamente, el Estado está correcto. Un estadounidense se rebelaría desde lo más profundo de su alma.

En el Capitalismo, un hombre produce *para sí mismo*, e intercambia sus productos con quien él quiere y por lo que él quiere. Si produce sólo diez pares de zapatos para diez clientes, el hecho de que haya 2.000 millones de hombres descalzos sobre la Tierra no le concierne en lo más mínimo. Y los 2.000 millones de hombres descalzos no tienen absolutamente ningún derecho a exigir nada -- teórica, práctica o moralmente -- de él o de sus clientes.

Nadie ha creído jamás en lo irracional; en lo que creen es en lo injusto.

Si separas al gobierno de la economía, si no regulas la producción y el comercio, conseguirás cooperación pacífica y armonía y justicia entre los hombres.

Según mi filosofía, uno no debe expresar "intenciones, opiniones, objetivos o motivos" sin exponer sus razones por ellos: o sea, sin identificar en qué se basan en la realidad.

Nada le es dado al hombre en la Tierra. Todo lo que necesita tiene que ser producido. Y aquí el hombre enfrenta su alternativa básica: puede sobrevivir sólo de una de estas dos maneras: por el trabajo independiente de su propia mente, o como un parásito alimentado por las mentes de otros.

Si, antes de emprender alguna acción, tienes que obtener el permiso de la sociedad, no eres libre, te sea concedido ese permiso o no. Solamente un esclavo actúa bajo permiso. Un permiso no es un derecho.

Toda propiedad y todas las formas de riqueza son producidas por la mente y el trabajo del hombre. Así como no puedes tener efectos sin causas, tampoco puedes tener riqueza sin su fuente: sin inteligencia.

¿Deben entonces los hombres resignarse a un escepticismo total? No, dice Kant, hay un medio de perforar la barrera entre el hombre y la existencia. Como a la razón, a la lógica y la ciencia se les niega el acceso a la realidad, la puerta queda ahora abierta para que los hombres aborden la realidad con un método diferente, un método no racional. La puerta queda ahora abierta para la fe. Siguiendo la pista de sus propias necesidades, los hombres están justificados en creer (por ejemplo, en Dios o en la otra vida), aunque no puedan demostrar la verdad de sus creencias. . . . “Por lo tanto”, escribe Kant, “he considerado necesario negar el conocimiento, para poder hacerle sitio a la fe“.

El criterio de valor de la ética Objetivista - la norma por la cual uno juzga qué es bueno o malo - es *la vida del hombre*, o: aquello que se requiere para la supervivencia del hombre *como* hombre.

La honestidad no es un deber social ni un sacrificio por el bien de los otros, sino la virtud más profundamente egoísta que el hombre puede practicar: el negarse a sacrificar la realidad de su propia existencia a la ofuscada consciencia de otros.

Tu subconsciente es como un ordenador – un ordenador más complejo de cualquiera que los hombres puedan construir – y su principal función es la integración de tus ideas. ¿Quién lo programa? Tu mente consciente.

La batalla de los filósofos es una batalla por la mente del hombre.

El déficit público es sencillamente un ardid para “ocultar” la confiscación de riqueza.