Filosofía

La filosofía no es un lujo, sino una fuerza poderosa de la que nadie puede escapar, tan necesaria como el alimento. Todos tenemos una filosofía. ¿Cuál es la tuya?

Aplicación

Objetivismo es una filosofía práctica, que te dice cómo conocer el mundo y cómo actuar en tu vida diaria para conseguir tus objetivos y alcanzar tu felicidad.

Institución

Conoce los proyectos de Objetivismo Internacional, dedicada a promover la filosofía de Objetivismo en el mundo de habla hispana.

Para un hombre racional, el sexo es una expresión de autoestima – una celebración de sí mismo y de la existencia.

No puede haber nada inmerecido o impagado en el universo, ni en materia ni en espíritu... y si el culpable no paga, entonces el inocente tiene que pagarlo.

Si “genio” denota una habilidad extraordinaria, entonces Kant puede ser llamado un genio por su capacidad de percibir, aprovechar y perpetuar los temores, la irracionalidad y, sobre todo, la ignorancia humana. Su influencia se apoya, no en factores filosóficos, sino en factores *psicológicos*.

*Abstracción* es. . . el poder de separar mentalmente (y hacer uso cognitivo de) un aspecto de la realidad que no puede existir por separado.

Sólo con ayuda de regulaciones del gobierno puede un hombre de menor capacidad destruir a sus mejores competidores; y ese es el único tipo de hombre que acude al gobierno en busca de ayuda económica.

El anti-concepto de "deber" destruye el concepto de "realidad": hay un poder inexplicable y sobrenatural que tiene prioridad sobre los hechos, y dicta las acciones de uno, independientemente del contexto o de las consecuencias.

Un sistema filosófico es una visión integrada de la existencia. Como ser humano, no tienes opción sobre el hecho de que necesitas una filosofía. Tu única opción es si defines tu filosofía a través de un proceso consciente, racional y disciplinado de pensamiento, y una deliberación escrupulosamente lógica – o dejas que tu subconsciente acumule un montón de conclusiones injustificadas, generalizaciones falsas, contradicciones indefinidas, proverbios sin digerir, deseos sin identificar, dudas y temores, mezclados por casualidad, pero integrados por tu subconsciente en una especie de filosofía incongruente y fundidos en una única y sólida tara: la duda en ti mismo, como bola y cadena en el lugar donde las alas de tu mente deberían haber crecido.

El hombre (cada hombre) es un fin en sí mismo, no un medio para los fines de otros. Debe existir por su propio esfuerzo, sin sacrificarse para otros ni sacrificar a otros a él. La búsqueda de su propio interés racional y de su propia felicidad es el mayor objetivo moral de su vida.

No consideres nuestros intereses o deseos. No tienes ningún deber para con nadie más que con ti misma. (La Rebelión de Atlas)

Una *unidad* es un ente contemplado como un elemento separado de un grupo de dos o más miembros similares.

Un libro no puede ser “destrozado” por una película, o por ´las interpretaciones de sus lectores´; nada puede destrozar un libro: es una entidad completada. Las malas interpretaciones no son más que la desgracia de quienes las hacen.

El hombre en la cúspide de la pirámide intelectual contribuye el máximo a todos los que están debajo de él, pero no recibe nada de ellos excepto un pago material, no recibe ningún beneficio intelectual de otros para añadir al valor de su tiempo. El hombre en la base, quien, abandonado a su suerte, moriría de hambre en desesperada ineptitud, no contribuye nada a aquellos sobre él, pero recibe el beneficio derivado de todos sus cerebros.

La principal responsabilidad de los filósofos es servir de guardianes e integradores del conocimiento humano. Esa es la responsabilidad que la filosofía moderna no sólo ha abandonado, sino peor: ha invertido. Ha liderado la desintegración y la destrucción del conocimiento, para todos los efectos suicidándose en el proceso.

La imaginación no es una facultad para escapar de la realidad, sino una facultad para reorganizar los elementos de la realidad con el fin de alcanzar valores humanos; requiere y presupone un cierto conocimiento de los elementos que uno decide reorganizar. 

Un principio es “una verdad fundamental, primaria o general, de la que otras verdades dependen”.