Filosofía

La filosofía no es un lujo, sino una fuerza poderosa de la que nadie puede escapar, tan necesaria como el alimento. Todos tenemos una filosofía. ¿Cuál es la tuya?

Aplicación

Objetivismo es una filosofía práctica, que te dice cómo conocer el mundo y cómo actuar en tu vida diaria para conseguir tus objetivos y alcanzar tu felicidad.

Institución

Conoce los proyectos de Objetivismo Internacional, dedicada a promover la filosofía de Objetivismo en el mundo de habla hispana.

Es la moralidad del altruismo lo que los hombres tienen que rechazar.

La abundancia en Estados Unidos no fue creada por sacrificios públicos al “bien común”, sino por el genio productivo de hombres libres buscando sus propios intereses personales y construir sus propias fortunas privadas.

A los hombres les han enseñado que la mayor virtud no es crear, sino dar. Sin embargo, no se puede dar lo que no ha sido creado.

Preocuparse es desperdiciar reservas emocionales.

Para que alguna civilización vaya a sobrevivir, es la moralidad del altruismo lo que los hombres han de rechazar.

Te voy a pedir lo siguiente: me conoces lo suficientemente bien para saber que no entro en ninguna discusión a la ligera, que no discuto temas de los que soy ignorante, que tengo razones para cualquier juicio que formo, y que mis juicios raramente concidirán con los que son generalmente aceptados; así que, en el futuro, por favor no recurras a afirmaciones acerca de mi ignorancia en vez de responder a mis argumentos, si resulta que no estamos de acuerdo. Una afirmación de ese tipo es meramente ofensiva y no puede demostrarle tu argumento a nadie, y menos aún a mí.

Criminales y delincuentes son una pequeña minoría en cualquier sociedad medio civilizada. Pero la protección y el hacer cumplir los contratos a través de los tribunales de justicia civil es la necesidad más importante de una sociedad pacífica; sin tal protección, ninguna civilización podría haberse desarrollado o mantenido

No te bases en nuestro conocimiento de lo que es mejor para tu futuro. Nosotros lo sabemos, pero no puede ser lo mejor hasta que tú lo sepas. (La Rebelión de Atlas)

Una *palabra* es simplemente un símbolo visual-auditivo usado para representar un concepto.

La *perfección* es: el ajustarse completamente y sin errores a una norma de valor.

Un *derecho* es un principio moral que define y sanciona la libertad de acción de un hombre en un contexto social.

“No puedes demostrar que existes o que eres consciente”, murmuran, evadiendo el hecho de que demostración presupone existencia, consciencia y una complicada cadena de conocimiento: la existencia de algo que conocer, de una consciencia capaz de conocerlo, y de un conocimiento que ha aprendido a distinguir entre conceptos tales como lo demostrado y lo no demostrado.

Si me pedís que nombre la distinción más orgullosa de los norteamericanos, escogería – porque contiene todas las otras – el hecho de que fueron el pueblo que acuñó la frase: “*hacer* dinero”. Ningún otro lenguaje o país había usado antes estas palabras; los hombres siempre habían pensado que la riqueza era una cantidad estática – a ser arrebatada, mendigada, heredada, distribuida, saqueada u obtenida como un favor. Los norteamericanos fueron los primeros en entender que la riqueza tiene que ser creada. Las palabras “hacer dinero” contienen la esencia de la moralidad humana.

El dinero siempre seguirá siendo un efecto y rehusará reemplazaros como la causa. El dinero es el producto de la virtud, pero no os dará la virtud y no redimirá vuestros vicios. El dinero no os dará lo inmerecido, ni en materia ni es espíritu. ¿Es ésa la raíz de vuestro odio por el dinero?

La *cultura* de una nación es la suma de los logros intelectuales de hombres individuales que sus conciudadanos han aceptado en su totalidad o en parte, y que han influenciado la forma de vida de la nación.