Objetivismo.org

Control de natalidad

La capacidad para procrear es meramente un potencial que el hombre no está obligado a realizar. La decisión de tener hijos o no es moralmente opcional. La naturaleza dota al hombre con una variedad de potencialidades, y es su mente la que debe decidir qué capacidades él decide ejercitar, según su propia jerarquía de metas y valores racionales.

El mero hecho de que el hombre tenga la capacidad de matar no quiere decir que sea su deber convertirse en asesino; del mismo modo, el mero hecho de que el hombre tenga la capacidad de procrear no quiere decir que sea su deber cometer suicidio espiritual haciendo de la procreación su meta primaria, y convirtiéndose en un animal de cría. . .

Para un animal, criar a sus pequeños es una cuestión de ciclos temporales. Para el hombre, es una responsabilidad de por vida, una seria responsabilidad que no debe ser asumida ni a la ligera, ni de forma irreflexiva o accidental.

Con relación a los aspectos morales del control de la natalidad, el derecho primario en cuestión no es el «derecho» de un niño que aún no ha nacido, ni de la familia, ni de la sociedad, ni de Dios. El derecho primario es uno que –en el clamor público de hoy sobre el tema– pocas voces (si hay alguna) han tenido el valor de defender: el derecho de un hombre y una mujer a su propia vida y felicidad, el derecho a no ser tratados como medios para cualquier fin.

# # #

Fuentes:

“De muerte en vida”, The Voice of Reason

# # #


 

avatar
  Suscríbete  
Informarme de

Ayn Rand

El proceso de pensar es el medio básico de supervivencia del hombre. El placer de realizar ese proceso con éxito —de experimentar la eficacia de la propia mente de uno— es el placer más profundo que es posible para los hombres, y es su necesidad más profunda, sea cual sea el nivel de inteligencia que tengan.

Glosario

Objetivismo por temas

Objetivismo en Facebook

Derecho de un país a defenderse

Objetivismo explicado en 2 minutos

Más visitadas