Gobierno representativo

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La teoría de un gobierno representativo se basa en el principio de que el hombre es un ser racional, es decir, que es capaz de percibir los hechos de la realidad, de evaluarlos, de formar juicios racionales, de tomar sus propias decisiones, y de asumir responsabilidad por el curso de su vida.

Políticamente, este principio se implementa a través del derecho de un hombre de elegir a sus propios agentes, es decir, a aquellos a quienes les autoriza a representarle a él en el gobierno de su país. Representarle, en este contexto, significa representar sus puntos de vista en términos de principios políticos. Así, el gobierno de un país libre deriva “sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados”. (Para los fundamentos de este análisis, ver “Derechos del Hombre” y “La Naturaleza del Gobierno“.)

Como corroboración de la relación entre la facultad racional del hombre y una forma representativa de gobierno, observad que aquellos que son demostrablemente (o fisiológicamente) incapaces de juzgar racionalmente no pueden ejercer el derecho a votar. (Votar es un derecho derivado, no fundamental; se deriva del derecho a la vida, como la implementación política de los requerimientos de supervivencia de un ser racional.) Los niños no votan, porque no han adquirido el conocimiento necesario para formar un juicio racional sobre cuestiones políticas; y tampoco lo hacen los débiles mentales o los locos, quienes han perdido o nunca han desarrollado su facultad racional. (La posesión de una facultad racional no garantiza que un hombre la vaya a usar, sólo que él es capaz de usarla y es, por lo tanto, responsable de sus actos.)

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Fuente:

“Representation Without Authorization”, The Ayn Rand Letter

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Publicado por: agosto 2, 2013 12:58 am

7 Comentarios

7 Comentarios

  • Anónimo says:

    Personalmente considero que las personas deberían tener el derecho de elegir a otra para que lo represente (gobierno representativo) u optar por ser ellos mismos los encargados de esa tarea (*democracia directa*), en las instancias en que sea menester.

  • Mauro says:

    Entiendo; la conciencia volitiva. El hombre no piensa automaticamente. Por eso vota por pasión, y cede ese esfuerzo de pensar a cualquier candidato que se le pasa por delante.

  • Jan says:

    La cuestión aquí es definir cuándo una persona es racional o no lo es. Porque muchos son racionales en sus trabajos, en el sentido que usan conceptos como “producción” hacen relaciones causales como “inversión”, y pueden deducir que una inversión puede aumentar la producción, por decir un ejemplo. Están usando su razón, pero en asuntos políticos pueden no usarla (quienes están más interesados en que no la usen en ello son los políticos y todo aquel que quiera ser tú amo y tu ser su esclavo, luego eliminan la filosofía de la educación como sucedió en México hace unos años). Pero aquí se habla de si una persona *puede* usar su razón o no, no si puede usarla específicamente en política u otro contexto.

  • Jan says:

    Gente que no usa su razón es parte de su misma naturaleza, la del libre albedrío. Ello es explícito cuando dice:

    “La posesión de una facultad racional no garantiza que un hombre la vaya a usar, sólo que él es capaz de usarla y es, por lo tanto, responsable de sus actos.”

    Ya que los derechos individuales pertenecen en el momento en que naces (o está el debate de si un feto casi totalmente desarrollado puede tener derechos o no, pero esa es otra historia que está en el glosario, en “Aborto”), y con ello el derecho a la vida, y si tal derecho es el fundamento de elegir representantes, la gente puede elegirlos aunque paradójicamente no usen su razón en el acto, sino impulsos u otras causas no racionales porque somos animales racionales, pero el hecho de poseer esa facultad no significa que todos la usen. Aunque al principio me confundí pues al final menciona casos en que no se puede usar la razón para elegir a un representante (niños que aún no comprenden política y personas que no pueden usar su razón en nada), pero personas sanas que sí *pueden* usar su razón, entonces pueden votar, y si la gente vota por la izquierda o alguien con ideales de izquierda (ideales colectivistas, para eliminar el muro entre la derecha e izquierda), terminan pagando las consecuencias, o sea siendo responsables de sus actos. Un ejemplo son los Estados Unidos y el mundo entero.

  • Mauro says:

    Como docente identificado con el objetivismo te puedo decir que una de las estrategia política para mantenernos atado al código de ética prevaleciente es eliminar la filosofía como materia imprescindible en el núcleo común y transversal de todas las carreras. Eso le permite al político colar falacias o engaños sin ser percatados por el ciudadano común. Anulas su capacidad de pensar correctamente y sólo se preocupa por su presente, que le resuelvan sus problemas inmediatos mediante actos de caridad. Entre más plata tenga un candidato, más posibilidades tiene de resolver más problemas puntuales en campaña. Surgen los gobiernos plutócratas y fascistas que son los que existen hoy por hoy!

    Así que mientras la filosofía no sea tomada en cuenta, la razón seguirá secuestrada!

  • Mauro says:

    Es que la razón está secuestrada. No existe el debate de ideas. Basta crear pasión en torno a tu imagen mediante actividades como la que describes y mide tu popularidad en las encuestas. Vivimos el climax de la doctrina altruista colectivista, un código de ética que le permite la doble moral a los políticos: una pública de benefactor y otra privada de maltratador! Platón y Kant con delantera sobre Aristóteles!

  • Mauro says:

    Las personas votan por pasión, no por razón!!

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