Separación de Estado y Ciencia

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Como el único objetivo legítimo de un gobierno es proteger los derechos del individuo, es impropio que el gobierno participe en la investigación científica, sea financiándola, sea supervisándola y regulándola.

Una sociedad libre requiere una separación total de ciencia y Estado. Toda investigación científica y tecnológica debería ser realizada y financiada por la iniciativa privada. No deberían existir laboratorios de investigación del gobierno ni organismos científicos del gobierno. Esto, por supuesto, sería un contraste radical a la situación actual, en la que la investigación básica está siendo financiada esencialmente por el gobierno y supervisada por agencias gubernamentales que son las que administran los fondos (NIH, NSF, la NASA, NOAA, etc., ad infinitum).

Las áreas en las que las funciones correctas del gobierno tienen que ver con la ciencia incluyen la protección de los derechos de propiedad intelectual (como patentes de innovaciones tecnológicas) y la investigación tecnológica en la medida en que tiene que ver con aplicaciones militares.

Preguntas y Respuestas con Ayn Rand

¿Debería el crecimiento de la Tecnología y de la Ciencia estar restringido por el Estado?

Para sobrevivir, el hombre tiene que descubrir y producir todo lo que necesita, y eso significa que tiene que modificar su entorno y adaptarlo a sus necesidades. La naturaleza no le ha equipado de forma que él pueda adaptarse a su entorno como los animales hacen. Desde las culturas más primitivas hasta las civilizaciones más avanzadas, el hombre ha tenido que producir cosas; su bienestar depende del éxito de su producción. La tribu humana más baja no puede sobrevivir sin esa supuesta fuente de contaminación: el fuego. No es meramente simbólico que el fuego fuese la propiedad de los dioses que Prometeo le trajo al hombre. Los ecologistas son los nuevos buitres revoloteando para apagar ese fuego.

Nada puede aumentar la productividad de un país excepto la tecnología, y la tecnología es el producto final de un conjunto de ciencias (incluyendo la filosofía), cada una de ellas mantenida viva y avanzando gracias a los logros de unas pocas mentes independientes.

La exigencia de «restringir» la tecnología es la exigencia de restringir la mente del hombre. Es la naturaleza – es decir, la realidad – la que hace que estos dos objetivos sean imposibles de alcanzar. La tecnología puede ser destruida, y la mente puede ser paralizada, pero ni la una ni la otra pueden ser restringidas. En cada ocasión y en cada lugar en el que esas restricciones son intentadas, es la mente – no el Estado – lo que se extingue.

La tecnología es la ciencia aplicada. El progreso de la ciencia teórica y de la tecnología – o sea, del conocimiento humano – está impulsado por una suma tan compleja e interconectada del trabajo de mentes individuales que ningún ordenador ni comité sería capaz de predecir y prescribir su curso. Los descubrimientos en una rama del conocimiento conducen a descubrimientos inesperados en otra; los logros en un campo abren innumerables caminos en todos los demás. El programa de exploración espacial, por ejemplo, ha dado lugar a avances valiosísimos en medicina. ¿Quién puede predecir cuándo, dónde o cómo una información concreta iluminará una mente activa, y lo que eso producirá?

Restringir la tecnología requeriría omnisciencia – un conocimiento completo de todos los posibles efectos y consecuencias que tendría un descubrimiento determinado en todos los innovadores potenciales del futuro. Si no se tiene omnisciencia, las restricciones representan la tentativa de regular lo desconocido, de limitar lo no nacido, de establecer normas para lo no descubierto.

Y es más: una mente activa no funcionará por permiso. Un inventor no pasará años de lucha dedicado a un trabajo penosísimo si el destino de su trabajo depende, no del criterio de una verdad demostrable, sino de la decisión arbitraria de algunas «autoridades». Él no se aventurará en una dirección en la que los obstáculos le son colocados en cada esquina, en forma de la horrenda necesidad de tener que pedir, conseguir y suplicar el consentimiento de un comité. La historia de los principales inventos, incluso en sociedades semi-libres, es un récord vergonzoso en lo que se refiere a la sabiduría colectiva del consenso profesional establecido.

Si consideráis, no sólo la esperanza de vida, sino también el tipo de vida que los hombres tienen en las regiones subdesarrolladas del mundo – la “calidad de vida», para usar, en todo su significado, la frase hecha de los ecologistas que no significa nada – si consideráis la indigencia, la miseria, el desamparo, el miedo, el trabajo increíblemente duro, las enfermedades purulentas, las pestes, el hambre, empezaréis a apreciar el papel de la tecnología en la existencia del hombre.

¿Debería el Estado intervenir para frenar la contaminación y limitar el daño a la naturaleza causado por la industria?

Polución en las ciudades y ríos sucios no son buenos para los hombres (aunque no representen el tipo de peligro que los profetas del pánico proclaman). Se trata de un problema científico, tecnológico – no político – y puede ser resuelto sólo con tecnología. Pero aunque la polución fuese un riesgo para la vida humana, debemos recordar que la vida en la naturaleza, sin tecnología, es muerte al por mayor.

En cuanto a la cuestión de la contaminación real, es fundamentalmente un problema científico, no político. En relación con el principio político de que se trata: si un hombre crea un peligro físico o un perjuicio para otros que se extiende más allá de la línea de su propiedad, tal como condiciones insalubres o incluso ruido fuerte, y si ello se demuestra, la ley puede y debe hacerle responsable. Si la condición es colectiva, como lo es en una ciudad super-poblada, una legislación apropiada y objetiva puede ser definida, protegiendo los derechos de todos los participantes – igual que se ha hecho en el caso de los derechos de petróleo, del espacio aéreo, etc. Pero tales leyes no pueden demandar lo imposible, no deben estar apuntadas a un único chivo expiatorio – los industriales – y debe tener en cuenta todo el contexto del problema, que es la absoluta necesidad de que la industria continúe existiendo – si la preservación de la vida humana es el criterio.

Se ha reportado en la prensa muchas veces que el problema de la contaminación va a ser la próxima gran cruzada de los activistas de la Nueva Izquierda, después que la guerra de Vietnam se acabe. Y de la misma forma que la paz no era su objetivo ni su motivación en esa cruzada, tampoco es el aire limpio su objetivo ni su motivación en esta.

Ahora observad que en toda la propaganda de los ecologistas – en medio de todas sus apelaciones a la naturaleza y sus súplicas por la «armonía con la naturaleza» – no hay ninguna discusión sobre las necesidades del hombre y los requerimientos de su supervivencia. El hombre es tratado como si fuera un fenómeno no natural. El hombre no puede sobrevivir en el tipo de estado natural que los ecologistas imaginan – es decir, al nivel de los erizos de mar o los osos polares. . . .

Para sobrevivir, el hombre tiene que descubrir y producir todo lo que necesita, lo cual significa que tiene que modificar su entorno y adaptarlo a sus necesidades. La naturaleza no le ha equipado a él para que pueda adaptarse a su entorno de la forma que los animales lo hacen. Desde las culturas más primitivas hasta las civilizaciones más avanzadas, el hombre ha tenido que fabricar cosas; su bienestar depende del éxito de su producción. La tribu humana más baja no puede sobrevivir sin esa supuesta fuente de contaminación: el fuego. No es un meramente simbólico que el fuego fuese la propiedad de los dioses que Prometeo le trajo al hombre. Los ecologistas son los nuevos buitres revoloteando para apagar ese fuego.

¿Cuál es el objetivo del movimiento ecológico?

El objetivo inmediato es evidente: la destrucción de lo que queda de capitalismo en la economía mixta de hoy, y el establecimiento de una dictadura global. Este objetivo no necesita ser inferido: muchos discursos y libros sobre el tema indican explícitamente que la cruzada ecológica es un medio para ese fin.

La ecología como principio social. . . condena a las ciudades, la cultura, la industria, la tecnología y el intelecto, y aboga por el retorno de los hombres a “la naturaleza», al estado de subanimales gruñidores cavando el suelo con sus propias manos.

Observad ahora que en toda la propaganda de los ecologistas – en medio de todas sus apelaciones a la naturaleza y sus súplicas por la «armonía con la naturaleza» – no hay ninguna discusión sobre las necesidades del hombre y los requerimientos de su supervivencia. El hombre es tratado como si fuera un fenómeno no natural. El hombre no puede sobrevivir en el tipo de estado natural que los ecologistas imaginan – es decir, al nivel de los erizos de mar o los osos polares. En ese sentido, el hombre es el más débil de los animales: nace desnudo y desarmado, sin colmillos, garras, cuernos o conocimiento «instintivo». Físicamente, sería una presa fácil, no sólo para los animales superiores, sino también para la más baja de las bacterias: es el organismo más complejo y, en una pugna de fuerza bruta, es extremadamente frágil y vulnerable. Su única arma – su medio básico de supervivencia – es su mente.

Para sobrevivir, el hombre tiene que descubrir y producir todo lo que necesita, lo cual significa que tiene que modificar su entorno y adaptarlo a sus necesidades. La naturaleza no le ha equipado a él para que pueda adaptarse a su entorno de la forma que los animales lo hacen. Desde las culturas más primitivas hasta las civilizaciones más avanzadas, el hombre ha tenido que fabricar cosas; su bienestar depende del éxito de su producción. La tribu humana más baja no puede sobrevivir sin esa supuesta fuente de contaminación: el fuego. No es un meramente simbólico que el fuego fuese la propiedad de los dioses que Prometeo le trajo al hombre. Los ecologistas son los nuevos buitres revoloteando para apagar ese fuego.

¿A quién y qué están atacando los cruzados ecológicos? No el lujo de los «ricos ociosos», sino la disponibilidad de «lujos» para las grandes masas de personas. Denuncian el hecho de que los automóviles, los aparatos de aire acondicionado y los televisores ya no son sólo juguetes de los ricos, sino que están al alcance de un trabajador americano medio, un beneficio que no existe y ni siquiera es completamente creíble en ningún otro lugar de la tierra.

¿Qué es lo que ellos consideran que sería la vida apropiada para las personas que trabajan? Una vida de trabajo insoportable, interminable, gris, sin descanso, sin viajes, sin placer – especialmente sin placer. Esos drogados hedonistas fornicadores no saben que el hombre no puede vivir sólo para el trabajo, que el placer es una necesidad, y que la televisión le ha traído más felicidad a más vidas humanas que todos los parques públicos y viviendas subsidiadas, juntos.

¿Qué es lo que ellos consideran lujo? Cualquier cosa por encima de la «necesidades básicas» de la supervivencia física – explicando que los hombres no tendrían que trabajar tanto si no fuera por las «necesidades artificiales» creadas por el «comercialismo» y el «materialismo». En realidad, lo contrario es verdad : cuanto menos sea el retorno de tu trabajo, más difícil es el trabajo. Es mucho más fácil adquirir un automóvil en la ciudad de Nueva York que una comida en la selva. Sin máquinas y sin tecnología, la tarea de la mera supervivencia es una experiencia terrible que destroza mente y cuerpo. En “la naturaleza», la lucha por conseguir comida, vestido y vivienda consume toda la energía y el espíritu de un hombre, es una batalla perdida – y el vencedor es cualquier inundación, terremoto o enjambre de insectos. (Considerad los 500.000 cadáveres que dejó una sola inundación en Pakistán; eran personas que vivían sin tecnología). Trabajar exclusivamente para satisfacer sus necesidades básicas es un lujo que la humanidad no puede permitirse.

¿Quién es el primer objetivo de la cruzada ecológica? No, no son las grandes empresas. Las primeras víctimas serán un grupo específico: los que son jóvenes, ambiciosos y pobres. Los jóvenes que trabajan abriéndose camino en la universidad, las jóvenes parejas que planean su futuro, haciendo el presupuesto de su dinero y su tiempo; los hombres y mujeres jóvenes que aspiran a una carrera; los artistas, escritores y compositores que luchan porque tienen que ganarse la vida mientras desarrollan sus talentos creativos; cualquier ser humano con un objetivo – o sea, lo mejor de la humanidad. Para ellos, el tiempo es un bien sin precio, que necesitan apasionadamente. Ellos son los principales beneficiarios de las cafeteras eléctricas, los alimentos congelados, las lavadoras y otros inventos que ahorran trabajo. Y si la producción y, sobre todo, la invención de estos dispositivos se ve atrasada o reducida por la cruzada ecológica, que será uno de los peores crímenes contra la humanidad – sobre todo porque la agonía de las víctimas será privada, sus voces no serán escuchadas , y su ausencia no se notará públicamente hasta una o dos generaciones más tarde (momento en el cual, los sobrevivientes no será capaces de darse cuenta de nada).

Si consideráis, no sólo la esperanza de vida sino también el tipo de vida que los hombres tienen en las regiones subdesarrolladas del mundo – la “calidad de vida», para usar, en todo su significado, la frase hecha de los ecologistas que no significa nada – si consideráis la indigencia, la miseria, el desamparo, el miedo, el trabajo increíblemente duro, las enfermedades purulentas, las pestes, el hambre, empezaréis a apreciar el papel de la tecnología en la existencia del hombre.

No os engañéis sobre esto: es la tecnología y el progreso lo que los amantes de la naturaleza están empeñados en destruir. Citando de nuevo de la encuesta de Newsweek: «Lo que les preocupa a los ecologistas es que ahora la gente molesta por el medio ambiente puede, en última instancia, querer apoyarse en la tecnología para resolver todo. . . «. Esto se repite una y otra vez: las soluciones tecnológicas, según ellos, sólo servirán para crear nuevos problemas.

¿Debe el Gobierno financiar la Ciencia?

El mal fundamental de las subvenciones del gobierno es el hecho de que los hombres se ven forzados a pagar por el apoyo de las ideas diametralmente opuestas a las suyas propias. Esa es una seria violación de la integridad y la consciencia de un individuo. Es brutalmente malvado quitarles el dinero a hombres racionales para apoyar a B.F. Skinner – o viceversa. La Constitución prohíbe que el gobierno establezca formalmente la religión, considerando correctamente que es una violación de los derechos individuales. Dado que las creencias de un hombre están protegidas de la intrusión por la fuerza, el mismo principio debería proteger sus convicciones razonadas y prohibir los establecimientos gubernamentales en el campo del pensamiento.

Los que se aprovechan de las subvenciones del gobierno están generalmente entre los manifestantes que más virulentamente protestan contra «la tiranía del dinero»: la ciencia y la cultura — ellos claman — deben ser liberadas del poder arbitrario y privado de los ricos. Pero hay una diferencia: los ricos no pueden comprar toda una nación, ni forzar a un solo individuo. Si un hombre rico decide apoyar actividades culturales, puede hacerlo sólo en una escala muy limitada, y sufre las consecuencias de sus acciones. Si no hace uso de su juicio, sino que simplemente le da rienda suelta a sus caprichos irracionales, consigue lo contrario de sus intenciones: sus proyectos y sus protegidos son ignorados o despreciados en sus profesiones, y ninguna cantidad de dinero podrá comprarle influencia sobre la cultura. Al igual que publicar por vanidad, su empresa seguirá siendo un derroche privado sin mayor significado. La cultura está protegido de él por tres elementos invencibles: elección, variedad y competencia. Si él pierde su dinero en emprendimientos irresponsables, no perjudica a nadie más que a sí mismo. Y, por encima de todo: el dinero que gasta es su propio dinero; no les es arrancado por la fuerza a víctimas indefensas.

Si es incorrecto que el Gobierno financie la Ciencia, ¿es moral solicitar subvenciones del Gobierno para la investigación?

El crecimiento del Estado del Subsidio (mal llamado Estado del “bienestar”) está llegando a una etapa en la que prácticamente los únicos fondos disponibles para la investigación científica serán dinero del gobierno. (Los desastrosos efectos de esta situación y la vergonzosa situación de la ciencia patrocinada por el gobierno ya son evidentes, pero ese es un tema diferente. Lo que nos importa aquí es sólo el dilema moral de los científicos.)  Los impuestos están destruyendo los recursos privados, mientras que el dinero del gobierno está inundando y adjudicándose el campo de la investigación.

En estas condiciones, un científico está moralmente justificado en aceptar subvenciones del gobierno, siempre que se oponga a todo tipo de estatismo de subsidios. Como en el caso de los estudiantes que reciben becas, un científico no tiene por qué agregar más auto-martirio a las injusticias que ya sufre. Y él no tiene que entregar la ciencia a los Doctores Floyd Ferrises [una referencia a uno de los “malos” en La Rebelión de Atlas, que es un científico del gobierno].

Las subvenciones de investigación del gobierno, en su mayor parte, no tienen ataduras, es decir, no tienen controles sobre la libertad intelectual y profesional de los científicos (al menos, todavía no). Cuando y si el gobierno intenta controlar los aspectos científicos y / o los puntos de vista políticos de los beneficiarios de las subvenciones, ese será el momento para que los hombres de integridad abandonen. En la actualidad, ellos aún siguen siendo libres para trabajar – pero, más que cualquier otro grupo profesional, deben estar en alerta contra las crecientes presiones, graduales e insidiosas, de amoldarse a un tácito control-por-intimidación, que está implícito en tales condiciones.

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Fuentes:

“The Anti-Industrial Revolution,” Return of the Primitive: The Anti-Industrial Revolution
“The Moratorium on Brains, ” The Ayn Rand Letter
“The Left: Old and New,” Return of the Primitive: The Anti-Industrial Revolution
“The Lessons of Vietnam,” The Ayn Rand Letter
“The Establishing of an Establishment,” Philosophy: Who Needs It
“The Question of Scholarships,” The Voice of Reason

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Publicado por: diciembre 11, 2011 12:49 am

7 Comentarios

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7 respuesta a “Separación de Estado y Ciencia”

  • Miguel says:

    Bueno, las universidades deben ser privadas porque solo los fondos privados pueden garantizar una libertad intelectual frente al poder, hay un artículo muy interesante en la red llamado como masificar al soberano, que habla a mi juicio muy certeramente sobre el problema de la educación pública.

    Yo no creo en la educación pública por principio, económicamente porque es ineficiente y no atiende a las necesidades del mercado, moralmemte porque es malvada ya que se basa en el uso de la fuerza y en la errónea idea que circula desde los tiempos de Sócrates, Platón y Aristóteles, incluido lamentablemente también el estagirita, de que la educación es una prerrogativa del Estado que debe educar a los súbditos para la preparación a la vida pública o sea para el servicio al poder, y de que el Estado debe ser el que controle las ideas que mantendrán las nuevas generaciones, eso es una vocación totalitaria que se mantiene en la actualidad y que a mi juicio es la raíz de la propagación de todos los males del mundo moderno, el problema con la educación pública es que al ser funcionarial y burocrática se basa en camarillas de poder que no dejan un respiro a la acción independiente de ningún investigador novedoso, aparte de que al distribuirse los fondos provenientes del Gobierno es imposible discriminar entre buenos y malos investigadores y cualquiera tiene acceso a una exigua beca, amén de que muchas universidades silencian a los disidentes impidéndoles ascender y obtener un puesto, además de que una universidad burocratizada impide el trasvase de talentos de una universidad a otra.

    Así, en La Edad Media y el Renacimiento era frecuente que los grandes profesores fuesen invitados a participar de la enseñanza en universidades de toda Europa, el mejor filósofo medieval Santo Tomás de Aquino fue invitado a la universidad de París, a la de Bolonia, Nápoles, Roma etc, en Estados Unidos también es frecuente la movilidad pero menos porque hoy en día también la educación en América está muy intervenida aunque no tanto como en España donde la educación privada no existe porque los planes de estudio son de derecho cogente o imperativo, y por tanto, deben ser seguidos por todas las Universidades y solo hay una libertad relativa en la educación llamada de post grado o másteres, pero la educación básica de 6 a 12 años de edad, la secundaria de 13 a 18 años, y la educación universitaria o superior de carreras o grado es virtualmente pública y los planes son determinados por el Estado español en connivencia con la burocracia de Bruselas, una educación tan burocratizada necesariamente condena al paro o a trabajos miserables a la gran masa de universitarios españoles porque no reciben una formación dinámica que se adapte a los requerimientos de las empresas ni tampoco favorecen el conocimiento de idiomas modernos que permitan una movilidad a lo largo de todo el orbe y eso en un mundo de creciente división del trabajo es condenarse a una vida de miseria o frustración creciente. En mi país los estudiantes protestaban porque a su juicio los nuevos planes educativos iban a mercantilizar la universidad lo cual era mentira, pero la mera idea de mercantilización de los estudios causaba rechazo, o sea querían una universidad ajena a los intereses del mercado, o sea una universidad que fabricase eruditos en paro, en realidad solo fabrica paro proque eruditos tampoco fabrica muchos, pero por otro lado, piden empleo, o sea quieren obliterar la fuente de la riqueza que es la empresarialidad a la cual la universidad debería adaptarse y a la vez quieren más empleo, o sea quieren comerse el pastel y al mismo tiempo tenerlo, ese es el gran mal de la universidad española, si una empresa necesita una persona que tenga unos conocimientos y una disponibilidad laboral y resulta que la universidad le ofrece a los estudiantes cursos sobre «Igualdad para la construcción de unas relaciones de pareja democráticas», o si no, «Jornadas de Dioses, mitos y hombres para alcanzar un diálogo fluido de civilizaciones», «Roles de género e impacto de género en la sociedad española», o sea cursos de ese tipo que son basura ideologizada, pues necesariamente los estudiantes se ven condenados al paro, en vez de recibir formación empresarial con garantías de permanencia en el puesto de trabajo tras acabar la carrera, resulta que ofrecen eso, pues un país como dijo Ayn Rand en ese caso se ve abocado a la quiebra cultural, material y espiritual: a la bancarrota.

    El problema es que esos estudiantes han sido educados en la doctrina socrático- platónico- aristótelica de que la educación es algo relativo al espíritu, sin conexión con la realidad material que es vulgar y degradante, o sea la falaz y perversa dicotomía mente- cuerpo o espíritu y materia, y se les dice a los estudiantes que la Universidad debe ser elitista y que debe colocarse fuera del mercado pero que aún así tienen que tener derecho automático a tener un trabajo independientemente de las necesidades de las empresas, o sea quieren tener un trabajo que sea proporcionado a costa de las empresas.

    El mal está ahí, y toda persona que ame la libertad debería iniciar una cruzada por la privatización total de la educación a todos los niveles porque sin eso es imposible que las ideas penetren, las ideas penetran a través de las escuelas y las universidades y de allí se extienden al resto de los ciudadanos de la sociedad. Si la Universidad está inclinada hacia misticismo en metafísica, irracionalismo en epistemología, altruismo en ética, y socialismo- colectivismo- estatismo en política — que es la consecuencia necesaria de una educación en manos del Poder del Estado — el paro masivo, la desesperanza y el aburrimiento doliente de escuchar los mismos viejos y gastados eslóganes ideológicos de la postmodernidad neomarxista- neokantiana que declaran que el capitalismo es el mal, que la multiculturalidad y la tolerancia infinita hacia civilizaciones como las islamistas que quieren destruirnos y reducirnos a esclavos impotentes, que solo hay problemas y ninguna solución para el mundo, etc, los problemas que tenemos no se solucionarán.

    No es cuestión como dicen ahora los líderes europeos de que el señor Draghi compre deuda pública de países en quiebra, o que la prima de riesgo baje o suba cien puntos, o que se hagan tres o cuatro reformillas parche en la educación española, no, no es eso, la cuestión es que no hay valentía ni firmeza ni convicción para tomar medidas radicales y fundamentales. No, eso no es lo que quieren, lo que quieren es dos años más de sosiego en una crisis que es moral sobretodo y que no se atreven a curar con los medios adecuados que son de tipo moral.

    La situación del mundo y en particular de España se asemeja a la de un enfermo grave de cáncer con metástasis que en vez de ser urgentemente tratado con quimioterapia y radioterapia, el médico se contentase con darle una pastillita para aliviarle el dolor de estómago causado por el cáncer durante un momentáneo lapso.

    El cáncer es Kant y toda la filosofía que nos rodea, la metástasis es el odio a la civilización, el enfermo es la civilización y los médicos de pacotilla son nuestros políticos y líderes intelectuales y universitarios y formadores de opinión pública.

    • godmino says:

      Miguel, excelente comentario. Yo sólo añadiría, en tu penúltimo párrafo, que el remedio propuesto es aún peor que simplemente darnos «pastillitas para aliviar el dolor»: Con más regulaciones y más impuestos, lo que de hecho están haciendo es (por mezclar metáforas, echarle leña al fuego), darnos más dosis del mismo veneno que causó la enfermedad para empezar.

      Como escribió Ayn Rand: «Una economía libre no provoca crisis. Todas las recesiones son causadas por la interferencia del gobierno, y la cura que siempre nos ofrecen … es tomar más de los mismos venenos que causaron los desastres.»

  • Felipe says:

    Que lástima lo que ocurre en España. En realidad creo que en todo el mundo hace falta un mayor desarrollo de la investigación en humanidades, a pesar de que no soy humanista. Se la menosprecia y, por sobre todo, se empecina en dividir al conocimiento.
    En Chile las universidades privadas suelen estar retrasadas en términos de investigación ante las públicas, pero éstas no son cercanas al Estado en sí. Qué feliz fui cuando leí la noticia de que el Consejo de Rectores (organización que reúne a las universidades públicas) se negaba a modificar sus estatutos ante una petición gubernamental. Sin embargo, la llamada «revolución estudiantil», cada día amenaza con destruir la libertad que ha caracterizado a las universidades «públicas» (en Chile no existe educación superior gratuita, sólo universidades que dependen institucionalmente del Estado) de mi país.
    Es en las Universidades donde debe comenzar el cambio del paradigma mundial, y a este paso no veo que se esté logrando demasiado.

  • Miguel says:

    Naturalmente, es legítimo que un científico acepte una beca pública siempre que se mantenga íntegro en sus convicciones racionales y busque la verdad sin dejar que nadie corrompa su criterio científico.

    Ahora bien, lo que nunca puede hacer un científico es aceptar el principio del estatismo y de que la ciencia deba verse libre del dólar como decía Robert Stadler en Atlas, porque eso significa que otros deben dar su vida para que tu investigues y significa que las investigaciones que realices igual le sirven al Estado para crear armas de destrucción, el proyecto X es muy elocuente al respecto.

    Y por supuesto luchar para que uno pudiera investigar libremente, de todas formas, es cierto que solo de la investigación privada en universidades privadas está ahora emanando el conocimiento nuevo, porque las universidades públicas están corruptas e impera el nepotismo y el establishment, como ocurre en España, donde las mejores investigaciones salen de Universidades como la privada de Navarra, y no de las Públicas donde no hay ningún avance científico, y en las humanidades mucho peor resulta la situación, yo por mi experiencia en la investigación breve pero suficiente he podido observar dichos problemas, yo no quiero saber nada de la universidad pública en adelante.

  • Felipe says:

    La ciencia, así como la filosofía, son la base de la humanidad. Son dos partes del mismo todo: la razón. Y la razón no debe estar subordinada a nada sino a ella misma. Sin embargo, la filosofía depende tan sólo de la mente de un hombre (o mujer), mientras que la investigación científica requiere de una serie de elementos costosos que deben ser financiados por alguien.
    Entonces el científico debe no sólo preocuparse de sus investigaciones, sino de obtener financiamiento para ellas.
    Lo correcto para un científico, en un caso ideal, sería buscar una especie de mecenas que financie la investigación. Por ningún motivo el Estado debería financiar a la ciencia, ya que éste maneja el monopolio de la fuerza (algo que es legítimo), y vuelvo incluso peligroso que maneje el poder científico.
    Sin embargo, desde algún lugar tiene que venir el financiamiento, y mientras el sistema no sea capitalista puro, no podemos esperar que los privados realicen mecenazgo tan fácilmente.
    Sólo podemos apelar a los científicos para que, en el caso de recibir apoyo financiero estatal, mantengan siempre su sentido de libertad y que tengan presente que si Galileo se rebeló a la Inquisición, Darwin al Creacionismo y madame Curie al machismo de la Sorbona, cualquier científico se puede rebelar al Estado.

  • Alpha_Columbia_1776 says:

    @Xantonio:

    primero, cometes el error del mito americano, en el que afirmas que USA es el modelo de pais liberal, cuando realmente ya no lo es.. ahora mismo es el modelo de pais liberal consumiendose dentro de si mismo. No valen esos ejemplos.

    segundo, el hecho de que el estado haya conseguido avances mediante programas como el DARPA, que dieron resultados como internet, no implica ue sea la unica y mejor manera de desarrollar. Por regla de tres, el esclavismo tambien ha conseguido cosas como las piramides de egipto no ?

    Es curioso, el otro dia Obama dijo que U.S. se caracteriza por ser un pais que ha avanzado gracias a la inversion publica… precisamente es todo lo contrario.. la grandeza de los principios americanos aplicado a esto, fue el hecho de que muchos extranjeros, cuando tenian una idea sobre algo, se iban a desarrollarla y a sacar provecho a America, el unico sitio donde el gobierno les dejaba medianamente en paz. Obama no demuestra nada rebuznando esa clase de sandeces

  • Xantonio says:

    Lo siento, pero vuestra teoria objetivista en el tema de la investigacion cientifica y tecnica, es fallida. ¿Como explicas que la gran mayoria de los avances cientificos y tecnicos tuvieron lugar durante las guerras?. Y las guerras y conflicos son epocas desesperadas, donde paises desesperados actuan de forma siempre colectiva y nada individual. ¿como explicas entonces que en USA (pais superliberal), La National Science Foundation, financia el 20 por ciento de toda la investigación básica. Y la conocida DARPA del Pentagono, y tantas otras en todos los paises avanzados. Basta con ver los resultados de vuestra teoria en paises atrasados donde el gobierno es nulo en casi todo.

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